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¿Al vino se le echa dióxido de azufre y sulfitos?

Es técnicamente necesario utilizar dióxido de azufre y sulfitos (E 220-228) en productos aromatizados a base de vino que se añaden para impedir la oxidación y para evitar contaminaciones microbiológicas, lo que contribuye a mejorar la conservación del sabor y del color de los productos.

Cultura del Vino | 2014-12-03 17:19:29


El Reglamento (CE) nº 1333/2008 establece en su anexo II una lista de aditivos alimentarios de la Unión autorizados para ser utilizados en alimentos, así como las condiciones de su utilización.

El 27 de marzo de 2013, los productores de productos aromatizados a base de vino, tal como se definen en el artículo 2 del Reglamento (CEE) nº 1601/91 del Consejo, presentaron una solicitud de autorización del uso de dióxido de azufre y sulfitos (E 220-228) en esos productos, y dicha solicitud se puso a disposición de los Estados miembros.

Es técnicamente necesario utilizar dióxido de azufre y sulfitos (E 220-228) en productos aromatizados a base de vino. El dióxido de azufre y los sulfitos (E 220-228) se añaden para impedir la oxidación y para evitar contaminaciones microbiológicas, lo que contribuye a mejorar la conservación del sabor y del color de los productos. Es preciso proteger estos productos, como por ejemplo los vermuts, ya que a menudo se conservan durante mucho tiempo después de abrir la botella.

El Comité Científico de la Alimentación Humana ha fijado la ingesta diaria admisible de dióxido de azufre y sulfitos (E 220-228).

El uso de sulfitos en los alimentos está regulado por una Directiva Europea adaptada mediante el Real Decreto 142/2002, de 1 de febrero, por el que se aprueba la lista de aditivos distintos a colorantes y edulcorantes para la elaboración de productos alimenticios, así como sus condiciones de utilización. En esta normativa se incluye una larga lista de alimentos en los que está permitido usar sulfitos así como sus límites máximos. También se ha establecido una Dosis Diaria Admisible (DDA), en 0,7 mg de sulfitos por kilo de peso corporal y día.

Los productos aromatizados a base de vino son bebidas alcohólicas consumidas habitualmente como alternativa a otras bebidas alcohólicas como el vino, en las que el dióxido de azufre y los sulfitos están autorizados. Con esta nueva utilización, la exposición adicional al dióxido de azufre y los sulfitos (E 220-228) será limitada y no conducirá a un incremento de la ingesta total. Por consiguiente, procede autorizar el uso de dióxido de azufre y de sulfitos (E 220-228) como conservantes y antioxidantes en productos aromatizados a base de vino.

Con arreglo a lo dispuesto en el artículo 3, apartado 2, del Reglamento (CE) nº 1331/2008, con vistas a actualizar la lista de aditivos alimentarios de la Unión establecida en el anexo II del Reglamento (CE) nº 1333/2008 la Comisión debe recabar el dictamen de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, salvo si las actualizaciones de que se trate están exentas de repercusiones en la salud humana. Puesto que la autorización del uso de dióxido sulfúrico y sulfitos (E 220-228) como conservante y antioxidante en productos aromatizados a base de vino constituye una actualización de dicha lista que está exenta de repercusiones en la salud humana, no fue necesario solicitar el dictamen de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria.

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