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Apuntes rápidos para catar un vino.

Las tres fases de la cata de vino de manera sencilla para iniciados. ¿Qué hacer para catar un vino?.

Cata de Vino | 2015-03-04 12:47:16


En la fase visual, el primer paso que daremos para iniciar la cata es el de la observación. Para  observar el vino debemos abrirlo. Una vez descorchada la botella oleremos el tapón, si huele a moho o está deteriorado el vino no está en buen estado. Procedemos a servirlo en la copa para  cata (copa AFNOR, copa oenologue), sin llenarla en exceso, sujetándola por el pie o la base.

La vista permite apreciar el color y aspecto del vino: limpieza del líquido, colores verdes y dorados para los vinos blancos, colores rojo y cereza en los tintos, colores rosa pálido y grosella en los rosados.

También se observa si se forman "lágrimas" en las paredes de cristal de la copa, lo que indicaría que es licoroso, o si se forman burbujas, lo que indicaría que existe gas carbónico.

En el caso de los vinos blancos los reflejos verdes definen una mayor acidez. El color más pálido denota un vino procedente de un clima más frío, el color más amarillo, la procedencia de un clima más cálido. También podemos obtener información de la edad del vino, los tintos se vuelven más pálidos con el tiempo y los blancos se oscurecen. Cuando un vino presenta poco color se dice que es abierto, si tiene un aspecto grisáceo, se dice que está anulado y si es limpio a la luz, se dice que es brillante.

Una vez observado el vino, prosigue la fase olfativa. En esta fase se balancea un poco la copa para percibir los aromas y se introduce la nariz ligeramente para oler con más alcance. Los aromas dependen del clima donde se han cultivado las cepas y del proceso de elaboración. Se clasifican en tres tipos: aroma primario, secundario y buqué. El primario es el de la uva y el secundario depende de las sustancias usadas durante la fermentación. En un primer momento son los aromas que se aprecian. El aroma denominado buqué es el propio de los vinos maduros o viejos.

Los calificativos usados es esta fase son, por ejemplo, que el vino tiene fragancia cuando su aroma es penetrante, que está corrompido si el olor es desagradable, que es espiritoso si huele a alcohol, o de aroma plano si no destaca por su olor.

La cata en boca, esto es, la fase gustativa, es la última de las etapas y en ella se aprecian los siguientes sabores: dulce, amargo, ácido y salado. Cuando las catas son largas, es recomendable escupir el vino, para así poder diferenciar unos sabores de otros. La degustación se realiza en varios pasos:

- Ataque: sorbo para cubrir el paladar.

- Paso de boca: se da vueltas, aspirando un poco de aire y esperando unos segundos.

- Post-gusto: sensación que queda en el olfato y gusto después del paso de boca.

- Tacto: suma de sabores junto con el tacto que produce la temperatura del vino.

Todo esto compone lo que se denomina cuerpo del vino. Según el gusto podemos clasificar un vino en abocado, es decir, con mucho azúcar; acuoso, con sabor a vino aguado; acerbo, es duro y ácido; armónico si es equilibrado; aterciopelado si es suave; delgado cuando no tiene cuerpo; despojado si sabe poco; franco cuando se encuentra sin alteraciones; con nervio cuando no es ni suave ni dulce; picado si se encuentra avinagrado o seco cuando se caracteriza por estar sin azúcar.

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