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Bodega Tomás Postigo

BODEGA TOMÁS POSTIGO. La bodega que lleva el nombre de su creador, Tomás Postigo, uno de los grandes en el mundo del vino. Después de su exitosa trayectoria durante muchos años creó su propia bodega.

De bodegas con la bruja Viri | 2017-07-06 12:41:03


 

 


 

BODEGA TOMÁS POSTIGO

PEÑAFIEL (VALLADOLID)

 

Bodega Tomás Postigo situada en el centro de la Denominación de Origen Ribera del Duero, en Peñafiel. Creada por uno de los grandes en el mundo del vino, Tomás Postigo. Un segoviano que comenzó en el año 1984 trabajando en la bodega Protos como enólogo, siendo responsable de elaborar el primer crianza de la bodega.

 

En 1988, como socio fundador y director técnico, inició una nueva etapa en Pago de Carraovejas que desarrolló hasta 2008. A partir de ese momento decidió crear y elaborar su propio vino.

 

 

 

 

 

Tomás pensó en distintos lugares para establecer su propia bodega y finalmente se decidió por una antigua Calderería, en Peñafiel, con gran altura y un puente grúa que le permitiera trabajar y elaborar sus vinos por gravedad.

 

 

 

Tomás se define como un "artesano del vino" ya que en su elaboración no quiere elaborar grandes cantidades para no perder el control de cada racimo que entra en su bodega.

En esta bodega, lejos de arquitecturas modernas y sofisticadas, lo que importa es el producto final .... el vino.

Con Tomás y su hijo Gabriel, que también trabaja en la bodega, nos vamos a visitar parte de las nueve hectáreas que poseen. Actualmente tienen seis plantadas principalmente de Cabernet Sauvignon, Merlot y Malbec.

 

 

 

 

Llegamos a la finca Valdeviñas. Un viñedo donde la mayor parte es de Tempranillo a los pies del Castillo de Peñafiel. Una viña plantada en 2006 de vaso levantado ubicada en un terreno muy pedregoso. 

Observo que empiezan a aparecer y florecer los primeros racimos.

 

 

 

 

Aunque no tienen certificación ecológica porque compran uva externa, en el cuidado de sus viñas solo utilizan productos naturales. Con el conocimiento de las distintas fincas y viñedos que tiene Tomás despues de tantos años y siendo el segundo enólogo más veterano de la comarca, compran uva de distintas parcelas realizando un análisis de la uva. Para ello mandan uvas de cada viñedo a un laboratorio que controla que estén libres de productos fitosanitarios, sistémicos, herbicidas e insecticidas.

 

 

 

 

Nos desplazamos a otra finca llamada Viña Portillo que tiene viñedo antiguo y plantación nueva. El paisaje es espectacular y al fondo tenemos el majestuoso Castillo de Peñafiel. Tiene varios cerezos alrededor y está en época de fruto. El paisaje, los cerezos y el castillo al fondo dan un aspecto impresionante al viñedo.

 

 

 

 

Regresamos a la bodega donde Tomás me explica su historia y la elaboración de sus vinos. La bodega tienen una arquitectura funcional y sencilla dedicada a lo más importante: Elaborar un buen vino.

Los racimos llegan a la bodega después de una vendimia manual y se mantienen una noche en la cámara frigorífica a 5 grados. A continuación pasa por una mesa de selección muy lenta para poder comprobar visualmente los racimos y descartar cualquiera que no cumpla con la máxima calidad.

 

 

 

 

De aquí pasa a una moderna despalilladora que deja la uva entera sin romper y llevará las uvas a los depósitos OVI (Objeto Volante Identificado) que por medio del puente grúa de la nave los transportará a las bocas superiores de los depósitos de acero inoxidable, donde realizará la fermentación alcohólica durantes tres semanas sin ningún tipo de bomba que modifique las característias naturales de la uva.

Una aclaración que me hizo Tomás sobre los depósitos Ovi y que tanto he visto en las distintas bodegas: el primer prototipo de OVI fue construido por otro grande del vino, Basilio Izquierdo en el año 1987. Pago de Carraovejas fue la segunda bodega en utilizarlo ya que Tomás pidió permiso a Basilio para utilizarlo en la elaboración de su vino.

 

 

 

 

Para la elaboración de sus vinos Tomás utiliza levaduras autóctonas pero seleccionadas. Para ello hace ocho años realizaron un estudio en el que enviaron 200 kilos de uva a un laboratorio para extraer las diferentes levaduras y estudiarlas. De aquí extrajeron 200 tipos de levaduras diferentes y de ellas, por medio de microvinificaciones de un litro, comprobaron cuales eran las mejores y más aportaban a sus vinos. Seleccionaron 40 de ellas que son las que guarda actualmente el laboratorio y en época de vendimia las traen a la bodega e introducen en este Bioreactor (el de la foto).

Aquí junto con agua y mosto se agitan durante una noche para que se reproduzcan. Posteriormente se introducen en los depósitos donde esta el mosto pendiente de fermentar.

 

 

 

 

Una vez terminada la fermentación y después de tres semanas, abren las bocas inferiores de los depósitos y lo pasan por la prensa vertical donde extraen el vino. Después realizan la fermentación maloláctica tanto en acero como en barrica.

Llegamos a la sala de envejecimiento donde se encuentran multitud de barricas de distintos vinos para llegar a crear solamente los dos que comercializan actualmente, aunque dentro de poco tiempo sacarán dos vinos nuevos al mercado.

 

 

 

 

Empezamos la cata como a mi más me gusta, directamente desde la barrica. Catamos su vino de Tempranillo con un 10% de Malbec donde los aromas a fruta madura y pasas salían de la copa a raudales.

Seguimos con un coupage de Cabernet Sauvignon y Merlot del 2016 también increíbles.

Todos sus vinos antes de ensamblarlos están 12 meses en barrica nueva de roble francés y envejecen dos años en botella. En añadas excelentes parte de este vino su envejecimiento en botella será de cuatro años.

Su vino blanco Tomás Postigo Verdejo, elaborado en la zona de Nieva de Segovia, fermenta en barrica nueva y tiene una crianza de siete meses. Aromas donde la fruta tropical y los toque florales son los protagonistas.

 

 

 

 

Pude catar uno de los vinos nuevos que van a sacar al mercado en breve. Tomás Postigo Rebollo, envejecido en madera de Rebollo o Quercus Pyrenaica. Es una madera parecida al roble que solo existe en Castilla y León y aporta unos matices muy interesantes y diferentes al vino. Un monovarietal de Tempranillo que solo se elaborará en Magnum. Toda una explosión de aromas y matices muy diferentes que me apasionó !!!

Su otra novedad es Tomás Postigo VI (Vinificación Integral). Realiza la fermentación alcohólica y maloláctica en barrica nueva de roble francés y el envejecimiento se realiza en una nueva barrica.

Un vino que se va a embotellar solo en Magnum y con una producción muy pequeña, unas 1.000 botellas.

 

 

 

 

Agradecer a Tomás y a su hijo Gabriel su tiempo y la gran experiencia tanto en el viñedo como en la bodega que he tenido con ellos. Tomás, un gran artesano del vino que lo demuestra en su trayectoria y en su producto final de gran calidad.

 

 

 

 

 

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