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Bodegas Martín Berdugo

BODEGAS MARTIN BERDUGO. En el año 2000 la familia Martín Berdugo construyó esta bodega al borde del rio Duero con un paisaje increible. Su proyecto lo llamaron "Las uvas de la ilusión" y con esa ilusión elaboran sus estupendos vinos.

De bodegas con la bruja Viri | 2016-12-02 14:41:03


BODEGA MARTÍN BERDUGO

ARANDA DE DUERO - BURGOS

 

Martín Berdugo es una bodega familiar situada al borde del rio Duero en el pueblo de Aranda de Duero en Burgos. La finca consta de unas 100 hectáreas de las cuales 87 son viñedos. La mayor parte de tempranillo y un par de hectáreas de Cabernet Sauvignon y Merlot.

Esta bodega nace de la ilusión de la familia Martín Berdugo por plantar viñedo en un pedregal al lado del rio Duero que había pertenecido a sus antepasados. Por la gran pasión que puso la familia en el proyecto, lo denominaron "Las uvas de la ilusión". En 1990 comenzaron la plantación, dedicándose en los primeros años a la venta de uva a bodegas de la zona.

En el año 2000 deciden construir la bodega y elaborar su propio vino.

Con Jose Antonio Velasco, responsable comercial empezamos a recorrer los viñedos. Estos se encuentran alrededor de la bodega en un solo Pago hasta llegar al rio Duero. 

Me voy encontrando por los pasillos del viñedo unas curiosas cometas creadas por una fundación para la conservación de la naturaleza. Estas cometas están volando constantemente debido a la brisa que suele hacer en la zona, tienen forma de cuervo y con esto consiguen ahuyentar a los pájaros y que no se coman las uvas.

Como veis en la foto el terreno al estar al lado del rio Duero tiene mucho canto rodado. Esto hace que la planta retenga el calor y la humedad y le aporte mineralidad a la uva. Para cuidar el viñedo tienen varios puntos de control desde los que observan lo que va necesitando el terreno y las plantas de cada parcela. También lanzan periodicamente drones para crear un mapa térmico y así controlar mejor toda la finca.

Seguimos andando por el viñedo hasta llegar al rio Duero. El paisaje es precioso. Por una parte hectáreas de viñedos y por la otra el gran rio.

Grandes racimos de uva Tempranillo y el rio al lado dan un aspecto espectacular al viñedo.

Empiezo a observar la cantidad de aves que hay por la zona, multitud de garzas, milanos, cormoranes... En el viñedo han construido lo que llaman Cajas Nido. Las utilizan para repoblar aves y a la vez algunas como los milanos o murciélagos sirven como detectores de plagas de insectos.

Volvemos de nuevo a la bodega y subimos a la enorme terraza donde se divisan todos los viñedos hasta el rio. La arquitectura del edificio es muy vanguardista, en el año 2005 fué reconocida con el premio al mejor diseño europeo en la categoría de construcción por la prestigiosa revista alemana Bauwet.

Tuve la suerte de realizar la visita en plena época de vendimia, por lo que pude observar la bodega en plena ebullición.

La vendimia la realizan de forma manual. Introducen la uva en unos receptáculos especiales donde les añaden nieve carbónica para realizar una maceración en frio y que no fermente rápidamente. Esto hace que la uva conserve mucho más los aromas.

Más tarde pasan los racimos por la despalilladora y llevan a fermentar la uva a depósitos de acero inoxidable donde van realizando los distintos remontados.

Miki, responsable de las labores en bodega, me comenta que todos los trabajos se realizan por gravedad. Para el remontado de los mostos en fermentación utilizan el ya conocido sistema de OVIs (Objeto Volante Identificado). Sacan vino de la parte inferior del depósito y por medio de una grua van introduciendolo en la parte superior del mismo donde se encuentra el sombrero de los hollejos como se puede observar en la fotografía.

Esto se realiza tres veces al día por cada depósito hasta que termina de fermentar.

Ester Ciruelos, responsable de calidad, me explica la elaboración de los vinos.

Sus vinos no están prensados, están elaborados solo con el vino madre, es decir, el liquido que se recoge sin necesidad de prensar. El vino que extraen después de realizar la prensa de los hollejos lo venden posteriormente a otras bodegas.

La clarificación la realizan con claras de huevo batidas, con esto buscan que no haya ningún elemento que altere las características naturales del vino elaborado.

Sus vinos son muy expresivos y tienen mucha mineralidad por tener la mayor parte del viñedo en zona de canto rodado o pedernal. La bodega da prioridad a la fruta en sus aromas y a la potencia en el color, són vinos con una gran carga frutosa que se aprecia rápidamente antes de agitar la copa.

El vino envejece en barricas de roble francés con una duración máxima de 5 años las barricas.

Martín Berdugo Verdejo. Muy fresco y afrutado con ligeros toque amargos.

Martín Berdugo Crianza. Mucha fruta roja e incluso confitada en aromas y muy intenso al catarlo.

Martín Berdugo Mb. Fruta roja con toques de pimienta muy ligeros.

Martín Berdugo Dulce. Este vino todavía no lo han comercializado y tuve la suerte de catarlo. Aromas florales con ligeras notas cítricas resultándo muy ligero.

Como detalle curioso, Antonio Martín Berdugo, propietario de la bodega quiere llevar su lema "Las uvas de la ilusión" a sus etiquetas. Para ello organiza dos concursos, uno de micro-relatos basado en el vino y la felicidad donde se premia aquel que más fusione la literatura con el vino representando la felicidad y otro de micro-cómics. Los relatos y cómics ganadores aparecerán en la parte posterior de la etiqueta de cada añada.

Doy las gracias a Ester Ciruelos, Miki y en especial a Jose Antonio Velasco por su tiempo, su simpatía y el rato tan agradable que me han hecho pasar.

Si estáis por Aranda de Duero o alrededores os animo a visitar esta bodega. Merece la pena recorrer sus viñedos al borde del río Duero, observar multitud de aves por la zona y disfrutar de una cata de sus vinos.

 

 

 

 

 

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