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Catas de vinos: La Pinot Noir

La Pinot Noir, originaria de Borgoña, es considerada una de las variedades más selectas a nivel mundial para la elaboración de vinos monovarietales, dando algunos de los vinos más exclusivos y caros del mundo.

Cata de Vino | 2014-08-06 10:03:37


Además de la variedad principal de los tintos de Borgoña, es una de las cepas que integran la mezcla de la mayoría de los Champagne, junto a la Chardonnay. Su nombre proviene del francés pinot (pino, del latín pinus), porque sus racimos se asemejan a un cono de pino, y noir (negro) porque es una variedad tinta.

Es una variedad que suele describirse como “difícil” ya que exige mucha atención por parte de los viticultores y porque no se adapta fácilmente a cualquier región, dado que requiere de un clima frío para lograr buenos resultados. Las principales regiones y países productores de esta variedad son: Francia, Alemania, la región del Valle de Willamette en Oregón, el condado de Sonoma en California, Australia, Argentina, valles fríos de Chile y Sudáfrica.

En España los vinos elaborados con Pinot Noir nunca han gozado de tanto prestigio. Es variedad recomendada para las Comunidades autónomas de Aragón, Cataluña, Extremadura, La Rioja y Comunidad Valenciana, estando además autorizada en Andalucía, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Navarra y País Vasco. Se cree posible que sea el cepaje madre de la Tempranillo.

La cepa de Pinot Noir produce racimos cilíndricos muy pequeños y compactos y con un pedúnculo muy corto y grueso, con una producción en torno a 153 gramos por racimo. Sus bayas son pequeñas, de un negro violáceo, de hollejo fino y pulpa incolora y suave

Los vinos de Pinot Noir son buen reflejo de su añada, suelo y proceso de elaboración. En cualquier caso, en general con la Pinot Noir se elabora un vino muy fino, caracterizado por su estructura taninosa baja, con poca astringencia y muy perfumado, de cuerpo medio y que da lugar a sensaciones refinadas y sutiles en boca. Suele tratarse de un vino extremadamente suave, fresco y afrutado, de un muy buen bouquet, con una acidez que lo hace bastante vivo y persistente al paladar, sin ser agresivo.

Vista

A la vista suelen ser vinos de poca intensidad de color, con una luminosidad especial, recordando a un rojo teja más opaco que brillante. No obstante, los vinos franceses de Pinot Noir se caracterizan por tener un brillo bastante más luminoso. Su color varía según su edad, de un rojo rubí con reflejos violeta cuando es joven, a un anaranjado ocre después de 8 a 10 años de guarda, manteniendo una capa media.

Olfato

Los tintos de Pinot Noir pueden alcanzar la excelencia aromática (cereza, cassis, fresa, frambuesa, violeta, cuero o regaliz), siendo de los vinos más aromáticos que existen. Admiten una buena crianza, evolucionando a un delicado aroma con el envejecimiento, muchas veces apareciendo notas de canela, regaliz y coco. Los aromas característicos de este vino son frutales (frutas rojas y negras como cereza, moras, frambuesa, ciruela o fresa entre los más destacados), florales (violetas, pétalos de rosas), especiados (romero, pimienta, clavo, orégano) y herbáceos. Los aromas primarios están determinados por las grosellas negras y las trufas.

Gusto

En boca suele ser un vino ligero y delicado pero estructurado con un sabor muy sutil, fresco y con matices afrutados, con una acidez que lo mantiene vivo, sin llegar a ser un vino agresivo al paladar. La crianza en roble le aporta marcadas expresiones de vainilla, tabaco y cuero.

Maridaje

Los vinos Pinot Noir son ideales para acompañar aves como pollo, ganso o pato, sobre todo sin son preparadas con especias y al horno. También es un aliado de lujo con quesos semicurados. Un vino Pinot Noir puede maridarse perfectamente con pescados como el atún y el salmón, y algunos pescados de agua dulce, siempre sean preparados con sutileza o al vapor.

Fuente: Kataklub

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