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Clima y suelo de las Islas Canarias. Viticultura especial.

Canarias cuenta en la actualidad con más de 80 variedades diferentes de viñas identificadas y conserva un extraordinario patrimonio vitícola, en gran parte endémico.

Cultura del Vino | 2015-09-11 10:29:58


Es una de las 4 regiones a nivel mundial totalmente exenta de la terrible plaga de la filoxera. Se desconoce con exactitud el motivo de esta inmunidad, pero la realidad es que nunca se ha detectado la presencia de este insecto en ninguna de las Islas. Como consecuencia, todo el viñedo está a pie franco, posibilitando una interacción total planta-suelo, lo que en parte explica la marcada mineralidad de los vinos canarios.

Gran parte de la riqueza de esta viticultura reside en el clima y suelo canario.

El clima en general está condicionado por la influencia de los vientos Alisios, que, cargados de humedad, llegan a las Islas procedentes del Atlántico norte. Su efecto es mayor en las islas con mayor relieve, que hace de pantalla para los mismos, creando un clima inesperado con relación a la latitud en la que se encuentran las Islas.

No sólo los Alisios condicionan el clima. La altitud juega también un papel muy importante, permitiendo que en un territorio tan reducido puedan coexistir a poca distancia climas que van desde subtropicales a continentales, encontrándose condiciones adecuadas para el cultivo de variedades de vid muy diferentes entre sí, siendo este otro de los factores explicativos de la riqueza y diversidad vinícola de Canarias. Además de la altitud, juega un papel muy importante la orientación, siendo mucho más húmedas las vertientes Norte que las Sur, efecto que se magnifica en la Islas de mayor relieve.

Los suelos varían mucho, tanto de una isla a otra como dentro de la misma isla. Los hay desde muy poco evolucionados, formados prácticamente por lapilla volcánica, hasta otros más arcillosos o incluso de carácter más calizo. Sin embargo, todos son relativamente jóvenes y poco evolucionados, siendo este motivo, junto con la inexistencia de injerto, la causa de la marcada mineralidad que caracteriza a los vinos canarios.

Las técnicas de cultivo empleadas son muy diversas, condicionadas por las características  edafoclimáticas de cada zona, por las procedencias de los colonos inicialmente y por las necesidades intrínsecas de cada variedad.

En este sentido, podemos encontrar desde los hoyos de La Geria, en Lanzarote, herramienta original para salvar el embate del viento, hasta los parrales en la comarca de Icod, en Tenerife, o en Hermigua, en La Gomera, de influencia portuguesa, pasando por los cultivos en forma de vaso en zonas como Vilaflor o las famosas rastras trenzadas de La Orotava y Tacoronte, sobre las que no está muy claro su origen, creyéndose que son deformaciones de la técnica de cultivo en forma de vaso a lo largo de los siglos.

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