LLAMANOS 34 91 535 89 90

Cómo es el proceso de decantación del vino

La Decantación consiste en trasvasijar el vino en una jarra (o decantador) mientras que el depósito se queda en la botella. Este depósito es natural, pero puede que sea desagradable al tacto, por ello es mejor sacar las partículas.

Consejos sobre el Vino | 2014-07-22 17:22:30


Lo que le otorga su color al vino tinto se llama antociana. Se trata de un componente muy parecido al tanino (que da la astringencia), ambas son moléculas bastante pesadas, que se asocian a medida que pasa el tiempo y resultan moléculas aún más pesadas que caen en el fondo de la botella, formando un depósito. Ese fenómeno natural explica que el vino tinto pierda color y astringencia a medida que envejece. Estas partículas sólidas no son malas, son naturales, pero la sensación táctil que dan en la boca es desagradable, por eso hay que sacarlas.

¿Cómo decantar un vino?

La Decantación consiste en trasvasijar el vino en una jarra (o decantador) mientras que el depósito se queda en la botella. Además del decantador, se hace uso de una vela prendida, que permite ver a través del vidrio de la botella. La llama no sirve para calentar el vino, sólo cumple la función de iluminar.

La primera etapa consiste en avinar el decantador con Oporto para desarrollar todos los aromas del vino y porque las paredes de la copa, o en este caso del decantador, deben estar previamente mojadas con otro o el mismo vino, o en otras palabras, para que las piernas "tomen" en el vidrio. Además, avinar el recipiente permite que los posibles olores a detergente desaparezcan.

En el caso de la Decantación, se utiliza el Oporto porque tiene un grado alto de glicerol, elemento que se pega al vidrio, formando las llamadas “piernas”. Uno pone un poco de Oporto en la jarra y la hace girar hasta que el vino moje totalmente el interior. Después se bota lo que sobra de Oporto.

Abrir la botella: Las botellas que tienen partículas en suspensión se deben manejar con aún más cuidado que las otras, para que el depósito se quede al fondo. Después de abrirla, se debe probar el vino, para ver por ejemplo si está acorchado, en ese caso, no vale la pena decantarlo, porque este defecto nunca desaparece.

Decantar : Se prende la vela y, con el cuchillo del descorchador, se saca la cápsula entera, para tener una buena vista del interior de la botella. Uno trabaja con el gollete de la botella justo encima de la luz, y con la jarra en la otra mano. Despacio, se traspasa el vino de un lado al otro, hasta ver las primeras partículas sólidas en el gollete. En este momento, con un gesto preciso, la botella se pone derecha. Lo poco de vino que queda en la botella se pierde, pero es preferible. Al verter el vino en el recipiente, éste debe deslizarse en las paredes de vidrio y no caer derecho en el fondo.

Oxigenación: En el caso de un vino joven de alta calidad, o de un vino recién embotellado, se puede hacer uso de un recipiente, pero en este caso no se habla de decantación sino que de oxigenación. Y uno se da cuenta que se necesita cuando la nariz está cerrada en un vino que debería tener aromas más potentes. El paso por decantador y el contacto con el aire le permiten expresarse mucho mejor. Las etapas de la oxigenación son las mismas que las de la decantación, pero la vela no es necesaria.

    • Cargando...
    • Cargando...
    • Cargando...