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¿Cómo ha evolucionado el sacacorchos?

Si nos centramos en el artilugio, el sacacorchos, éste nace como resultado de la evolución de las botellas de vidrio y su cierre estanco con tapones de corcho.Esta es su evolución

Cultura del Vino | 2014-08-04 10:47:06


Sí, la estanqueidad, esa ha sido y, sigue siendo, la gran cuestión a la hora de tratar el vino encapsulado. Ya fuere en ánforas, barricas de madera, pellejos u odres, loimportante, en un principio, era que no hubiera pérdida del liquido elemento. Toda suerte de tapones con maderas, telas, pergamino o lacres nunca consiguieron el cierre perfecto, además de frecuentemente conferir ciertos tufos al preciado vino.

El nacimiento de la botella de vidrio moderna -cilíndrica, y por tanto apilable horizontalmente, en Inglaterra y la idoneidad y uso generalizado del corcho como protector, fueron dibujando el panorama y la necesidad de una nueva herramienta que permitiera su extracción. A pesar de ello las primeras botellas no eran estándar y mucho menos su cuello y embocadura, con lo cual los cierres con corcho no eran perfectos. En muchos casos sobresalían de la boca y eran relativamente fáciles de quitar con unas tenazas.

Conforme se homogeneizaban las botellas y el cierre con corcho se mejoraba, hasta introducirse totalmente en el gollete, las tenazas fueron pasando a un segundo plano (como curiosidad sólo se han mantenido para el descorche de botellas de espumosos de difícil apertura o para acceder a viejos y estimados vinos, cuando los corchos están ya muy deteriorados, pasándolas por fuego para cortar el mismo cuello de la botella).

Aunque no se sabe bien por quién y cuándo se desarrolló el primer sacacorchos moderno en espiral, es seguro que la adecuación cada vez más perfecta entre corcho y vidrio impulsó su invención, pues lo que era un objetivo loable, un cierre cada vez mejor, se convertía en un auténtico engorro a la hora del consumo. Consta de una caja o marco de agarre que ayuda a centrar la introducción de la espiral. Ésta está recubierta de teflón, para que no se pegue, y es del tipo de movimiento continuo o perpetuo, es decir que con el mismo movimiento giratorio hacia la derecha se introduce y se saca el corcho muy fácilmente. Curiosamente su invento, posee el récord Guinness de descorches de botellas en un período determinado. El mismo Allen lanzó al mercado varias versiones de Screwpull, incluidas algunas de abrazadera basados en el mismo principio de espiral. A finales de los 80 vendió la patente a la prestigiosa empresa francesa de materiales de cocina, Le Creuset, que ha seguido prolongando la gama y mejorando los diseños y calidades.

Finalmente, aparecen los llamados sacacorchos de pared o abrazadera. Ya sean fijos o sueltos, constan de una pieza que sujeta la botella y el corcho en posición perfectamente vertical, para accionar una gran palanca, cuya bajada y posterior subida, produce el efecto deseado. Nuevamente es el principio de la espiral continua o perpetua el que está detrás. Aquí no se enrosca manualmente sino que el impacto de choque y rosca se apoya en variados sistemas de rodamientos que permiten un giro mecánico de la espiral con una aplicación mínima de fuerza. En estecampo destacan las patentes del 'sacacorchos perfecto' del español Presa Eguren, los ya mencionados 'screwpull' de pared o los famosos 'rabbit' de los norteamericanos de Metrokane.

Pero también hay artilugios graciosos, muchos con patentes pendientes de ser otorgadas, tales como los sacacorchos 'eléctricos'. Desde los sacacorchos más clásicos (giratorios manuales de tipo helicoidal o arquimediano -tornillo-, con o sin apoyos y/o agarraderas, sacacorchos de láminas), a los más modernos y basados en mecanismos más o menos complicados (de gran palanca con rodamientos, insuflo de aire o gas...) existen renombrados fabricantes especializados en el mundo que perpetúan el arte del sacacorchos. Casas como las alemanas Monopol (famosa por sus modelos clásicos de tornillo y láminas) y Sieger (sacacorchos asistidos con muelle); la suiza Zyliss (modernos yde tipo continuo), las francesas Le Creuset ('screwpull') o Château Laguiole (especialistas en sacacorchos decamareros de lujo) o las norteamericanas Rogar y la más joven de Metrokane ('rabbit'), ambas con variantes de sacacorchos de gran palanca (antiguos y modernos); hacen las delicias de los no pocos coleccionistas que deambulan por el mundo.

Si exceptuamos los sistemas de aire o gas comprimido, de dudosa fiabilidad y aparatosa aplicación, es importante resaltar que no hay mejor diseño para descorchar una botella que los sacacorchos basados en barrenas helicoidales, pues proporcionan la máxima sujeción posible con el mínimo de deterioro. En todo caso, ya fueren del tipo anterior o de tornillo (ejes centrales sólidos), el tipo de rosca sigue siendo fundamental. Si son demasiado cortas y con bordes afilados, suelen crear problemas pues pueden desmenuzar el corcho. Cuanto más amplio el giro, más suaves los bordes y más larga sea la barrena; más contacto hará ésta con el corcho y será más fácil extraer el tapón sin que haya que realizar complicadas torsiones. Igualmente la punta no debe ser demasiado cortante para no disgregar el corcho.

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