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¿Cómo son los vinos de la IPG Tierra de Castilla y León?.

En una región tan extensa y de gran diversidad, no es fácil resumir cuales son las principales características de los vinos de Castilla y León. Influenciados por muchos factores geográficos y humanos.

Denominaciones | 2016-09-15 10:58:47


La influencia humana ha sido fundamental en el desarrollo del cultivo del  viñedo en Castilla y León. A lo largo de los siglos, los campesinos han puesto  todo su empeño en dar con aquellos cultivos que mejor se adaptasen a las duras  condiciones climáticas de la Región.

El clima predominante en Castilla y León es, por tanto, de tipo Mediterráneo  semiárido continental, caracterizado por unos inviernos largos y fríos y unos  veranos cortos, cálidos y secos, por un régimen de precipitaciones escasas y desigualmente repartidas a lo largo del año.

En Castilla y León se dan también algunos microclimas que coinciden con zonas vitivinícolas tradicionales, que, en  parte, gracias a estas condiciones climáticas particulares, permiten elaboraciones  con un carácter diferencial.

Se podrían describir de manera muy generalista los vinos amparados por la I.G.P. Vino de la Tierra de Castilla y León de la forma siguiente:

• Los vinos blancos jóvenes son frescos y afrutados, con gran  presencia en boca, lo que les diferencia de una manera especial de  los vinos blancos jóvenes que se elaboran en otras regiones.

• Los vinos rosados, especialmente los que se elaboran en las zonas  tradicionales para este tipo de vino, son frescos, con aromas a frutas  rojas y con un agradable paso de boca. Si son de Prieto Picudo,  resultan muy especiales, con un importante cuerpo y recuerdo frutal  en la vía retronasal. También la aguja que conservan algunos, les da  un toque especial.

• Los vinos tintos son potentes, con aromas a fruta madura, gran  carga de materia colorante, buena estructura y gran capacidad para  crianzas largas.

• Los vinos espumosos, aunque se han empezado a elaborar más  recientemente, resultan frescos, delicados y con un perfil aromático  complejo marcado por la variedad y la notas propias de la crianza con las lías.

• Los vinos de aguja corresponden a una elaboración muy tradicional  en algunas zonas de Castilla y León. Suelen ser vinos rosados, con mayor intensidad de color, frescos, gran viveza, acentuada por la aguja y mayor estructura en boca.

• Por último, los vinos de licor y de uva sobremadura: Vinos con grado  alcohólico elevado, procedentes de uvas muy maduras o  sobremaduradas, aromas complejos, con rasgos de crianzas oxidativas, en muchos casos. Con características que nos recuerdan  a las elaboraciones tradicionales de Andalucía Occidental. 

 

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