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Conoce los Vinos de Pago en España. La Dehesa del Carrizal.

Se trata de una Denominación de Origen Protegida y limitada a 15 bodegas españolas. La singularidad del enclave, los suelos y el clima hacen que se obtengan vinos excepcionales.

Denominaciones | 2015-08-25 12:58:05


Las primeras cepas habitan Dehesa del Carrizal desde 1987. A este Cabernet Sauvignon se fueron uniendo después Syrah, Merlot, Tempranillo, Chardonnay y Petit Verdot.

Inspiradas por suelos pedregosos y subsuelos ácidos, las cepas producen unas uvas singulares con un largo proceso de maduración.

Uno de los factores que influye en gran medida en el reconocimiento a una región como Vino de Pago, la más alta calificación que otorga la Administración en esta materia, es la existencia de una larga tradición vitivinícola en la zona en cuestión.

No es el caso de Dehesa del Carrizal, cuyas plantaciones de viñedos fueron las primeras en realizarse en la región castellano-manchega de los Montes de Toledo, pero que, gracias a la excepcionalidad e idoneidad que demostró esta zona para la elaboración de vinos de calidad, mereció ser una de las diez regiones reconocidas como Vino de Pago en España.

La Finca Dehesa del Carrizal está situada cerca de la localidad de Retuerta del Bullaque, al norte de la provincia de Ciudad Real (Castilla-La Mancha). La finca, que se enmarca en la zona de los Montes de Toledo, había estado en situación de abandono hasta que ,a mediados de los años ochenta, el médico y empresario Marcial Gómez Sequeira, antiguo propietario de la bodega, decidió dar allí forma a su pasión por el viñedo y el vino. Así, el proyecto comenzó con una plantación de ocho hectáreas de la variedad de uva Cabernet Sauvignon, a través de la cual y tras varios ensayos, se descubrió el enorme potencial del que gozaba la zona para la elaboración de vinos de calidad.

La región de los Montes de Toledo tiene unas condiciones climatológicas y edafológicas muy diferenciadas de la tónica general que se da en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. La particularidad de su clima y de sus suelos junto con la altitud a la que crecen los viñedos contribuyen a crear un terroir único que da una identidad muy definida a los vinos de Dehesa del Carrizal.

El pago se asienta en una zona de clima mediterráneo templado con influencia atlántica. Un microclima que permite una lenta y armoniosa maduración de la uva, con un amplio rango de temperaturas día/noche y una media de bajas temperaturas más suave.

El terreno cultivado de la finca se asienta sobre una “raña” (nombre local que se da a las laderas y los llanos al pie de los montes) y se caracteriza por ofrecer unos suelos ácidos formados por acumulación de arcillas y cantos cuarcíticos. Los viñedos de Dehesa del Carrizal crecen a una altitud de entre 800 y 900 metros con orientación norte.

 

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