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¿Conoces los vinos de la Región vitivinícola de Barbaza e Iria?.

Barbanza e Iria es una indicación geográfica protegida, utilizada para designar los vinos de la tierra elaborados con uvas producidas en la zona vitícola de la Ribera de la Ría de Arosa.

Enoturismo | 2016-08-03 17:16:13


La mayor parte de esta zona geográfica se encuentra en la provincia de A Coruña con la excepción de los términos municipales de Catoira, Valga y Pontecesures, que pertenecen a la provincia de Pontevedra.

Los vinos designados con la indicación geográfica protegida «Barbanza e Iria» procedecen exclusivamente de viñedos de la zona de producción y elaboración, constituida por los terrenos aptos para la producción de uva de los términos municipales de Boiro, Catoira, Dodro, A Pobra do Caramiñal, Pontecesures, Rianxo, Ribeira y Valga, así como las parroquias de Camboño, Fruíme y Tállara del término municipal de Lousame; las parroquias de Iria Flavia y Padrón, del término municipal de Padrón; y las parroquias de Baroña, Caamaño, Queiruga, Ribasieira, San Pedro de Muro y Xuño, del término municipal de Porto do Son.

Dentro de la enorme heterogeneidad climática que presenta Galicia como consecuencia de la directa influencia marina y el relieve del territorio, la comarca del Barbanza presenta un clima claramente determinado que podemos clasificar como oceánico – húmedo, con temperaturas medias anuales de 15 ºC y precipitaciones desde los 1.800 a 2.200 mm.

Dentro de esta comarca, casi la totalidad de la superficie dedicada al cultivo del viñedo se halla por debajo de los 150 m s.n.m., ubicada en zona costera (zona baja del litoral marítimo norte de la Ría de Arousa así como en el cauce inferior y desembocadura del rio Ulla hacia la mencionada ría), en terrenos de valle fluvial y zonas de penillanura, con suaves pendientes, con clara orientación sur, protegida por la sierra del Barbanza que ejerce un importante efecto barrera sobre la penetración de los vientos oceánicos, lo que representa las condiciones idóneas para un área de gran productividad agrícola.

La comarca agrícola en la que se producen los vinos de Barbanza e Iria disfruta de unas 1.400 horas de sol al año y de temperaturas suaves con amplitud térmica reducida, entre 8 y 15 ºC, con temperaturas elevadas en el período invernal (por encima de los 10 ºC de temperatura media en el mes de enero), con práctica ausencia de heladas y con unas precipitaciones que se sitúan entre los 1.200 y 1.400 mm, a lo que debe unirse una peculiar orientación de la sierra del Barbanza que produce una debilitación estival de las precipitaciones, que al combinarse con temperaturas relativamente altas en la misma época induce a valores elevados de evapotranspiración (superior a 800 mm) y consecuentemente, una acusada influencia mediterránea en este período, con temperaturas medias entre 15 y 24 ºC, lo que claramente beneficia el cultivo del viñedo.

La mayoría de los suelos son moderadamente ácidos, permeables, con baja capacidad de retención de agua y ricos en materia orgánica en su estrato Pliego de Condiciones IGP Barbanza e Iria superficial por el abundante depósito de sedimentos y materiales recientes en las laderas y pequeños valles de esta comarca. Son, en su mayoría, suelos antiguos, profundos y de color oscuro por su contenido en materia orgánica, lo que los hace cálidos para el cultivo.

El vínculo de estos vinos con su zona geográfica se basa también en la reputación obtenida en el mercado. Está reputación, reconocida incluso con anterioridad a la obtención formal de la protección, se refleja en datos tales como que hace ya más de 400 años, a principios del siglo XVII, cuando estas tierras pertenecían al arciprestazgo de Iria, los documentos eclesiásticos nos dicen que “todo alcanza muy buena tierra de pan trigo, mijo, centeno y viñas en que se recoge razonable vino”.

En cuanto a los vinos, Son vinos que deben mantener, como atributo fundamental, su juventud, ligereza y suavidad, tanto en color como aroma y sabor, además de una graduación alcohólica moderada.

Los vinos blancos presentan tonos amarillos dorado brillantes, con destacados aromas florales y de frutas, boca ligera y fresca, de buen potencial aromático y con toques cítricos al final.

Los vinos tintos presentan una capa media con tonos rojo picota y ribetes violáceos, de estructura media y paso suave con aromas de frutas rojas y silvestres con un toque final ligeramente tánico.

 

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