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Cosechas más tempranas y reducidas…¿afecta el cambio climático a la vid?.

La acumulación de efectos ambientales está afectando a los viñedos, sitios de producciones ancestrales están bajo amenaza y nuevas zonas rompen las fronteras agrícolas.

Producción de Vino | 2017-11-23 14:02:29


Existen muchos estudios sobre los posibles efectos del cambio climático en el futuro de la viticultura, pero en todos los casos se señalan el aumento de la temperatura y la disminución de las lluvias o su distribución irregular, como los eventos climatológicos que más pueden influir en el desarrollo y cultivo de la vid.

Cosechas menores y más tempranas, mayor graduación alcohólica, viñas en latitudes y altitudes impensadas, entre otros, son los síntomas de un proceso en curso.

El cambio climático nos puede traer modificaciones muy importantes, desde subida del nivel del mar hasta profundas modificaciones en la distribución y cantidad de precipitaciones, pasando por impredecibles inundaciones, sequías, olas de calor y cambios drásticos en los rendimientos agrícolas.

Uno de los cultivos que se vería más afectado es la vid y los efectos ya los estamos notando. En España este año casi todas las cosechas han sido tempranas y mermadas. Es frecuente que se produzca un adelanto de la fecha de brotación y una ampliación del período activo de vegetación, con ciclos en general más cálidos. Por cada aumento de 1 ºC de temperatura, pueden verse adelantados los diversos estados fenológicos entre cinco y diez días.

Las diferentes fases del ciclo se van acortando, con un adelanto en la parada de crecimiento, y por tanto un inicio más precoz de la maduración.

En Europa ya se ha comenzado a estimar los efectos que sufrirán los viñedos y el cambio que soportarán las regiones vitivinícolas más renombradas.

Con el aumento previsto de las temperaturas medias, el periodo de crecimiento de la vid será más corto; las uvas no podrán evolucionar de forma pareja, su pulpa alcanzará el punto óptimo antes que la piel y las semillas lleguen a la madurez completa, produciendo tintos más pesados.

El cambio climático Para los blancos en cambio será difícil mantener su frescura actual. El calor y la luz del sol aumentarán el nivel de azúcar de las uvas, incrementando su contenido de alcohol. Estas modificaciones durante la maduración de la uva darán lugar a la pérdida de tipicidad de los vinos. Según los expertos, el “estrés térmico” producido por el factor climático ya se ha dejado notar tanto en el color, aromas, en el aumento del grado de alcohol y disminución de acidez en muchos de los vinos españoles.

Al final, los viñedos tendrán que migrar hacia zonas más frescas y más propicias para el cultivo de la uva.

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