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Cultivando el futuro de la Vid en México.

Parte importante de escribir sobre algo nuevo es abordar un tema que pocos o algunos conocemos pero desde un nuevo enfoque, poder denotar esos pequeños detalles que a veces están fuera de foco y no les prestamos mucha atención; Autor: Rodolfo Vera Ballesteros

Blog del Vino México | 2014-11-23 11:32:18


Cuando me  propuse comenzar con este artículo sobre la industria del vino en México y su trayectoria desde el año mil quinientos aproximadamente, pude apreciar el valor de este estilo de vida tan particular como es el del vinicultor y curioso aun poder vislumbrar que cada día en nuestro país son más las regiones enfocadas a esta noble labor (Sonora, Baja California, Querétaro, Durango, Aguascalientes, Zacatecas, Torreón y Chihuahua).

Observar su evolución y crecimiento en este sector en asombroso y más aún loable ver cómo ha crecido en base a la adversidad y la competencia que existe en el mercado actual, considero que parte de su éxito se lo debe a los procesos artesanales para la elaboración, las técnicas milenarias, la paciencia, el amor y el cuidado que se le pone a la vid desde que se selecciona, su siembra y hasta la época de la pisca.

Es por eso que desde mediados del siglo pasado México empezó a burbujear como la espuma en este aspecto, conquisto mercados y paladares antes impensables de tocar, logro superarse a sí mismo, alcanzando la calidad, el color y el sabor de las mejores bodegas del mundo, lo que lo llevo a duplicar para los años 70s y triplicar su producción para los 90s; casas y bodegas tan antiguas como la historia misma del vino en México y los nuevos emprendedores encontraron un nicho de mercado viable para todos, donde poder posicionar el producto nacional en nuevos escaparates, conservando el toque que lo caracteriza e inyectándole un nuevo color e imagen al fruto ya ancestral en las tierras mexicanas.

Dato curioso que pude encontrar es que en México existen cerca de 500 bodegas consagradas a crear el mejor vino por región pero más curioso aun es observar que las MIPYMES juegan un papel vital  ya que de esas 500 bodegas  el 20 % son 100% de tradición y cultura mexicana y a su vez el 80 por ciento de ellas son pertenecientes a este rubro; no es de extrañarse ya que los emprendedores en el país cada día son más y no solo buscan la innovación y la mejora tecnológica, están en la constante conquista de rescatar estos sectores con nueva vida y auge, creando tendencias, estilos de vida y dándole con esto el toque esperado que necesita un buen vino al salir de una barrica.

Uno de los impulsores de esta nueva tendencia de vinícolas en el país es el reconocido enólogo Hugo de D’Acosta el cual decidió emprender un viaje empresarial y socio-cultural en Valle de Guadalupe convirtiéndolo en parte de su estilo de vida y como parteaguas para el nuevo emprendimiento en las zonas vinícolas de la región; es bien sabido que cada país tiene sus mercados, sus vinos que los caracterizan y sus procesos particulares para poder crearlos, pero basta decir que México gracias a la combinación de nuevas técnicas, con procesos milenarios y la capacidad creativa e innovadora de la nueva generación de emprendedores, ha podido llevar a los vinos mexicanos al siguiente nivel en calidad y aroma, sabor y cuerpo.

Con este tipo de estímulos y motivaciones la industria ha logrado no solo crecer al exterior si no al interior creando cerca de 30 mil trabajos en promedio por año directa e indirectamente, esto garantiza la sustentabilidad de las zonas no solo para los habitantes a corto plazo si no para las futuras generaciones que deseen desarrollar estos nuevos estilos de vida. Basta decir que se han creado otros escenarios  comerciales creciendo paralelamente  dentro de la industria como es el enoturismo, los festivales y catas para degustar de estos majares y poder darlos a conocer a nuestro país y al mundo en general.

Cabe resalar que México está entrando en una cultura diferente tanto en la forma de apreciar, de consumir los productos creados en la tierra y manufacturados por gente que la conoce, las MIPYMES se arriesgan dia día con nuevas estrategias rompiendo esquemas, tocando puertas y dando  un giro de 180 grados en la cultura del vino, la comida y la forma de concebirlo todo junto; llevándolo de paladar en paladar y de mesa en mesa logrando así avanzar cada día en su reto para lograr alcanzar el siguiente nivel en la cultura enóloga del mundo.

La visión de las MIPYMES es fundamental para el desarrollo de estos sectores ya que así como la vid tarda varios años en dar el mejor futo los emprendedores con miras a futuro tienen que invertir, sembrar y cuidar estas plantas que generaran increíbles dividendos a un corto plazo. Se estima que para el año 2020 la producción del vino mexicano triplique su producción alcanzando niveles históricos. Lo importante ahora es saber cultivar todos estos frutos y saber cosecharlos en el momento adecuado.

Les comparto un caso muy especial que encontré en la red de una de las casas más antiguas de nuestro país que sirve como un claro ejemplo de que la perseverancia, la pasión y la constacia en lo que uno hace puede llegar a generar grandes cambios:

El Vino en México.

Vinos del Mundo: Las regiones vitivinícolas de México

¿Sabes cuales son los orígenes de la conocida Ruta del Vino de Baja California?

Ruta del vino en los Pueblos mágicos de Coahuila (México)

Enoturismo en México: descubriendo el Valle de Guadalupe.

Disfrutar del enoturismo en Quetaro, México

El consumo de vino en México

La llegada del vino a México

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