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Descubre el vino de la D.O Jumilla.

Los vinos de la D.O. Jumilla presentan la característica diferenciadora respecto a otros de estar elaborados a base de la variedad Monastrell, la cual representa más del 80 por ciento de la superficie cultivada.

Denominaciones | 2017-07-31 11:21:27


La D.O Jumilla ha pasado a ser una denominación de origen muy valorada y con un hueco en el panorama internacional, cosa que atrae cada vez a más enoturistas a estas tierra que con el esfuerzo de modernización de productores y elaboradores, han conseguido ganarse el prestigio y reconocimiento del mundo vitícola español y mundial.

Los vinos dispuestos para el consumo según el pliego de condiciones de la D.O Jumilla, deben presentar las cualidades organolépticas características, especialmente en cuanto a color, aroma y sabor. Todos los vinos estarán limpios, sin mostrar turbidez, transparentes y brillantes a la vista, deben tener una intensidad aromática apreciable y presentarse francos en nariz, con ausencia de suciedades, olores sulfúreos, podredumbres, humedades, olores de oxidación, maderas mohosas, y cualquier otro olor desagradable o impropio.

En función del tipo y edad del vino se detallan a continuación las características organolépticas.

- Vinos blancos (Jumilla y Jumilla dulce):

Fase visual: Color de amarillo pajizo pálido a amarillo ligeramente dorado en los de menos de dos años y de amarillo paja a amarillo dorado en los que, superando esta edad, tengan alguna mención de envejecimiento.

Fase olfativa: predominan las sensaciones aromáticas afrutadas, frescas y/o maduras, tanto en vía olfativa directa como en retronasal.

Fase gustativa: los vinos blancos resultan equilibrados en acidez, cuerpo y grado alcohólico. Frutales en boca y de persistencia media. En caso de tratarse de vinos dulces, a estas características se añade el sabor dulce predominante en boca, bien integrado con la acidez.

- Vinos rosados (Jumilla Monastrell, Jumilla y Jumilla dulce):

Fase visual: Color entre rosa violáceo y rosa fresa.

Fase olfativa: Al igual que los vinos blancos predominan las sensaciones aromáticas afrutadas frescas y/o maduras, tanto en vía olfativa directa como en retronasal.

Fase gustativa: Al igual que los vinos blancos, son equilibrados en acidez, cuerpo y grado alcohólico. Frutales en boca y de persistencia media. Para los vinos dulces se añade el sabor dulce predominante en boca, bien integrado con la acidez.

- Vinos tintos (Jumilla Monastrell, Jumilla y Jumilla dulce):

Fase visual: En todos los casos su intensidad colorante varía entre media y muy alta.

a) Tintos jóvenes (hasta dos años): Color rojo violáceo a rojo cereza.

b) Tintos con alguna mención de envejecimiento: Color rojo cereza a rojo rubí o a rojo teja en el caso de prolongados periodos de envejecimiento.

c) Jumilla dulce: tienen color cereza de intensidad media a muy alta, pudiendo llegar casi a la opacidad y presentar irisaciones teja. Con abundante lágrima.

Fase olfativa: En los vinos tintos las sensaciones de frutas frescas y/o maduras son predominantes en los jóvenes, mientras que los sometidos a envejecimientos, son de mayor complejidad aromática, éstas vienen acompañadas por las sensaciones aromáticas aportadas por un correcto proceso de envejecimiento en barricas de roble (ligera sobremaduración, especias, balsámicos, recuerdos de roble) y botella.

Los vinos dulces, tienen nariz limpia muy intensa. De carácter frutal, con predominio de sensaciones de frutas confitadas y frutas desecadas, que pueden ir acompañadas de notas balsámicas y especiadas.

Fase gustativa: Amplios, con cuerpo, equilibrados, carnosos; con taninos maduros apreciables pero sin agresividad. Limpios y persistentes en el postgusto.

Para los vinos dulces se añade el sabor dulce predominante en boca, bien integrado con la acidez.

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