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Descubre la región vitivinícola del Valle del Miño- Ourense.

En los Valles del Miño – Ourense se eleboran vino de calidad que tienen concedida la Indicación Geográfica de Vinos de la Tierra. Un paraje sin igual donde descubrir el vino.

Denominaciones | 2016-08-03 09:28:46


Esta comarca ubicada en la Galicia meridional responde climáticamente a una zona de transición y dominio oceánico-mediterráneo, extendida a lo largo del valle del río Miño, entre los que se incluye la depresión de Ourense capital y sus zonas limítrofes.

Es una de las zonas menos húmedas de Galicia, con un promedio de 2.000 horas de sol al año y precipitaciones no superiores a 950 mm. Las temperaturas medias anuales son templadas, alrededor de 14 ºC (continentalización), con veranos calurosos en los que es fácil superar los 30-32 ºC (submeditarráneo), aunque los inviernos, por el aislamiento de los valles, son fríos, con frecuentes nieblas y riesgo moderado de heladas.

Desde finales del siglo XII adquiere en esta comarca fundamental importancia el cultivo de la vid para la producción de vino, yendo en aumento constante en los dos siglos siguientes. El vino se exporta masivamente, por ello se realizan numerosos contratos de foro en los que por lo general, el cabildo catedralicio cede a numerosos campesinos, para su mejor explotación, casi todo el viñedo de las inmediaciones de la ciudad de Ourense y los municipios limítrofes.

Felipe II retira a los obispos el dominio temporal de la ciudad de Ourense y sus cotos jurisdiccionales (de los que se cobraban abundantes impuestos), dejándolos bajo la autoridad del Corregidor Real y pasando la de la tierra a los campesinos a través de los hidalgos, quienes se enriquecen rápidamente, lo que se refleja en la construcción de numerosos pazos y casas solariegas. Así, en Sobrado do Bispo, parroquia de Barbadás, el prelado Francisco Blanco construye una casa con dos bodegas, cinco lagares y una huerta con nueve ferrados para residencia estival de los obispos.

Así si visitamos la comarca encontraremos unos vinos de calidad muy vinculados a la tierra y a la cultura. Los vinos elaborados aquí son fiel reflejo de los efectos en esta comarca de las condiciones edáficas, climáticas y agronómicas, a lo que se añade el adecuado ajuste varietal, la implantación de las viñas en los suelos de las terrazas aluviales, que resultan ser ácidos y permeables con textura arenosa, y las correctas prácticas culturales del viñedo, todo ello orientado a una vitivinicultura de calidad.

Todas estas condiciones tienden a conferir a los vinos producidos en esta comarca equilibrio y armonía, buenas expresiones aromáticas y óptimas condiciones de conservación.

El registro de esta indicación geográfica protegida se basa tanto en las características específicas del producto, claramente vinculadas al medio natural de producción, como a la reputación alcanzada, tanto en el mercado gallego como en todo el norte de España.

Además, el vínculo con el territorio también queda patente a través de la influencia del factor humano. En relación con esto podemos indicar que las variedades presentes son principalmente variedades autóctonas, seleccionadas a lo largo de los años por los viticultores de la zona, lo que hace que sean variedades muy adaptadas a las condiciones edafoclimáticas existentes. También a lo largo de los siglos los viticultores de esta región fueron buscando las mejores zonas para el cultivo, en terrenos bien orientados y con los suelos más adecuados, a los que han ido sometiendo a las correcciones necesarias para mejorar su fertilidad y sobre los que, en muchas ocasiones, tuvieron que construir muros para contener el terreno, frecuentemente en laderas, configurándose así un paisaje singular modelado por el hombre.

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