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El crisol de las variedades de uva para vino de Canarias.

Las variedades de vinificación que habitualmente se emplean en Canarias han sido fruto de una serie de factores que se han dado en los territorios insulares.

Cultura del Vino | 2016-05-30 17:28:21


Las variedades Canarias corresponden a variedades población constituidas por un número más o menos numeroso de clones diferentes que se han  originado por el efecto acumulativo de diferentes En primer lugar, las variedades son generalmente muy antiguas, por lo que a lo largo del  tiempo se han ido produciendo mutaciones dentro del cultivar.

El intercambio frecuente de material entre distintos países y zonas es otro factor que posibilita la variación y ha dado lugar a una gran confusión, como consecuencia de cambios de denominación de una variedad, por lo que en muchos casos, una misma denominación en dos lugares corresponde a variedades distintas y un mismo nombre puede corresponder a varios cultivares.

Según los Catastros Vitivinícolas de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria  existen en la región más de 30 variedades de uva de vinificación con importancia, si bien sólo 8 de ellas ocupa un 90% de la superficie cultivada, que son por orden de importancia: Listán Blanco, Listán Negro, Malvasía, Negra Común, Negramoll. Forastera, Diego y Vijiriego.

Hay  que  tener  en  cuenta  que  algunas  variedades  incluyen  varios  tipos,  por  ejemplo  Negramoll (mulata, negra y peluda), Listán (corto, gacho, grifo, menudo, blanco, negro, etc.) o la Forastera que se refiere en muchos casos a individuos diferentes introducidos de fuera. Existen también otros variedades interesantes que, aunque cultivada en menor escala, como Almuñeco, Bastardo, Baboso, Breval, Dulzal, Albilla, Malvasía rosada, Sabro, Tintilla, puedan ser susceptibles de producir vinos de calidad. Una gran parte del material vegetal utilizado en la producción de vinos, sigue siendo fruto de la selección realizada por el agricultor en base a criterios eminentemente empíricos.

Todo esto indica el rico patrimonio en cuanto variedades existentes en las Islas, como  consecuencia de los intercambios de material mantenido desde tiempos remotos con otras áreas  del  mundo,  y  la  ausencia  de  filoxera  que  destruyo  varios  millones de hectáreas de viñedos en el continente europeo ocasionando la desaparición de muchas variedades de vid cultivadas hasta entonces. En Canarias no se ha desarrollado esta plaga y, por lo tanto, se han podido mantener en cultivo los tipos primitivos de variedades introducidas en las Islas a lo largo de la Historia.

Dado que se posee este gran patrimonio varietal se pensó que era imprescindible abordar un trabajo de recuperación e identificación del material autóctono, adaptado a las condiciones de cultivo de las Islas y que debe completarse con un estudio de vinificación de cada variedad por  separado,  porque  hasta  ahora  la  técnica  tradicional  de  elaborar  vinos  con  muchas variedades mezcladas no permite conocer con exactitud el potencial enológico de cada una de ellas

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