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El CSIC y las herramientas genéticas: adaptando la vid al futuro.

El futuro de las variedades de vid pasa por su mejora genética para adaptarlas a las nuevas condiciones de producción, a las necesidades del mercado y para aumentar su tolerancia a nuevos patógenos y plagas.

La vid, el vino y el CSIC | 2015-12-18 12:10:23


Científicos del CSIC trabaja en comprender el control genético de caracteres que son de interés en la generación de nuevas variedades, como la fertilidad (el número de racimos que produce cada cepa), la presencia de semillas, el color de la uva, el tamaño y forma de la uva, el tamaño y compacidad del racimo, etc., lo que requiere un estudio detallado del fenotipo (morfología) de la planta. La información sobre la apirenia (ausencia de semillas) o el color de la uva, se utiliza ya en programas de mejora de uva de mesa y en la selección de clones en uva de vinificación.

A partir de los resultados obtenidos en el proyecto Grapegen, en el que participaban científicos del CSIC, se desarrollaron herramientas moleculares de expresión génica que contienen secuencias de más de un 60% de los genes de la vid, para poder conocer las funciones biológicas en las que está involucrado cada gen a lo largo de todo el ciclo de la planta, o qué genes se activan ante un estímulo externo, lo que permite saber el tipo de respuesta que está dando la planta. Los científicos del CSIC han empleado estas herramientas, entre otras cosas, para comprobar la similitud en la expresión génica que presenta el desarrollo temprano de zarcillos e inflorescencias o para conocer el desarrollo de las yemas latentes en las que se forman las flores del siguiente año, o el desarrollo y la maduración de las uvas.

Más información: Dr. José Miguel Martínez-Zapater (zapater@icvv.es). Grupo Vitigen, Instituto de Ciencias de la Vid y del Vino (ICVV).

El diseño de estrategias basadas en la mejora genética, constituye una de las respuestas científicas a los diferentes tipos de estreses presentes y futuros que pueden afectar a la vid. Así, por ejemplo, científicos del CSIC(1), en colaboración con el INRA, han estudiado y seleccionado plantas de vid capaces de crecer en condiciones de falta de hierro, combinando herramientas moleculares de expresión génica con marcadores moleculares.

Por otra parte, en el marco del proyecto Innovine, científicos del CSIC(2) han evaluado el efecto de las variables ambientales, como el aumento de la temperatura, en la expresión génica en clones de la variedad Tempranillo, seleccionando aquellos mejor adaptados.

El incremento de la temperatura global podría tener efecto en la aparición de nuevas plagas. En este sentido, y en colaboración con un grupo de entomólogos canadienses, los científicos del CSIC(2) estudian la secuencia genómica de una variante del ácaro Tetranychus urticae, que ha aparecido en las zonas más cálidas de la península Ibérica y que resulta muy dañina para los viñedos. Con estos estudios se conocerán las alteraciones genéticas que le permiten parasitar la vid de manera efectiva, y poder así diseñar actuaciones de defensa del viñedo frente a estas nuevas amenazas. Otra estrategia frente a plagas, en la que también han profundizado científicos del CSIC(1), en colaboración con la Universidad de California, es la terapia génica empleando patrones o portainjertos modificados genéticamente, capaces de liberar proteínas terapéuticas para aumentar la resistencia de las variedades injertadas a enfermedades causadas por Botrytis cinerea (podredumbre) o por Xylella fastidiosa (enfermedad de Pierce).

Más Información: (1) Dra. Yolanda Gogorcena (aoiz@eead.csic.es). Departamento de Pomología, Estación Experimental Aula Dei (EEAD). (2) Dr. José Miguel Martínez-Zapater (zapater@icvv.es). Grupo Vitigen, Instituto de Ciencias de la Vid y del Vino (ICVV).

Publicación del la exposición: La Vid, El Vino y El CSIC. Comisarios de la exposición: Mª Carmen Martínez y Alfonso Carrascosa.

 

 

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