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El enoturismo pone en alza los valores del vino mexicano.

Con más de 400 años de tradición en la elaboración de vinos, México es el productor más antiguo en toda América Latina.

Blog del Vino México | 2015-10-13 13:04:23


Desde mediados de la década de 1990 la industria vitivinícola de México se enfocó en mejorar la calidad de su producto. Por otro lado, nacieron marcas nuevas de pequeños y medianos productores –que hacen entre 200 y menos de 10,000 cajas al año–, lo que a nivel mundial los pone en la categoría de micro y pequeños fabricantes.

Esos vinicultores, casi inexistentes hace 25 años en México, “han puesto dinamismo al mercado”.

Los productores, poco a poco, han vencido las dificultades gracias al aumento en el consumo del vino nacional, pero los apoyos gubernamentales y los altos impuestos hacen que apostar por el vino sea una tarea poco sencilla. Dentro de la industria de bebidas alcohólicas, las casas más poderosas siguen siendo la del tequila y el mezcal, pero el vino mexicano toma fuerza.

El enoturismo ha sido motor de impulso de esta industria en México. El Valle de Guadalupe en Ensenada, Baja California, es la capital del vino mexicano, pues es aquí donde se ha desarrollado el 90 % de la producción vinícola. El resto del vino se produce en Querétaro, Guanajuato, Aguascalientes y Coahuila. En sus miles de hectáreas, más de 160 vinicultores han plantado vides y producido 1.3 millones de cajas al año y reciben alrededor de 400 mil turistas, quienes degustan, compran y participan en catas y otros eventos.

El enoturismo en México se ve reflejado a partir de la creación de la ruta  turística en la zona vitivinícola por excelencia, que es Baja California, donde se agrupan el mayor número de empresas vitivinícolas del país y se han incluido actividades tales como: la visita a las bodegas y viñedos de cada una de ellas, recorridos culturales en materia de vinos, degustación de los productos, programación de eventos representativos para el medio como la fiestas de la vendimia.

México, aunque no es un productor de vino a gran escala como España, Francia y últimamente Australia, posee características y recursos que hacen posible el desarrollo del la actividad enoturística en el país, la cual a su vez puede abrir paso al desarrollo económico de la comunidad local.

No es la gran panacea, pero el desarrollo de la empresa turística alrededor del vino, ha abierto un mundo de posibilidades y ha elevado el conocimiento de estos vinos, tanto para nacionales como para extranjeros. Eso ha hecho que el vino vuelva a tomar cierta consideración frente a otras bebidas estrella en el país como el tequila.

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