LLAMANOS 34 91 535 89 90

El impulso vitivinícola y bodeguero en Utiel Requena.

En Utiel-Requena el cultivo de la vid y la elaboración del vino se realizan desde hace 2.500 años, es a partir de finales del siglo XIX y principios del XX cuando nace la comarca vitivinícola que hoy conocemos.

Cultura del Vino | 2017-09-29 14:30:25


El finales del siglo XIX, cuando Europa sufría la plaga de la filoxera, algunas de las comarcas vitivinícolas de España cambiarían su rumbo para siempre. Es el caso de Utiel Requena. En 1847 se construye la carretera de Las Cabrillas y en 1851 se termina el puente de Contreras ya conseguimos abrirnos tanto a Valencia como a Castilla, y finalmente, cuarenta años más tarde, con la llegada del ferrocarril, el comercio vinícola experimenta un crecimiento notable. Además entre los años 1852 y 1862 los viñedos franceses sufren el ataque del oidium lo que motiva la exportación de nuestro vino procedente de la uva bobal que demuestra buenas cualidades para la mezcla.

Así, en esta segunda mitad de siglo la producción vinícola va en aumento debido a la creciente demanda de vino y el declive del comercio de la seda, cuyos fabricantes desvían sus capitales a la compra de terrenos para la plantación de viñedos.

Estos burgueses levantan grandes bodegas en sus campos para facilitar la elaboración del vino y junto a estas bodegas construyen lujosas mansiones, algunas de ellas aplicando nuevos estilos para la época (véase foto 3).

Frente a estos grandes terratenientes, durante la primera mitad del siglo XX, los pequeños labradores se asocian en cooperativas construyendo bodegas en las proximidades de las estaciones de tren para facilitar el transporte y la comercialización. A su vez, esta privilegiada ubicación facilita la llegada de nuevos materiales para la época y permite construir espacios de grandes luces cubiertos con estructuras metálicas e incluso revestir las zonas de almacenaje de azulejo cerámico para una mayor higiene.

En la actualidad las bodegas demuestran estar al día en tecnologías punteras con almacenes climatizados para mejorar la conservación y líneas de embotellamiento de gran capacidad que permiten la exportación de millones de botellas a todos los rincones del mundo. A su vez son respetuosos con el medioambiente y cuentan con sus propias depuradoras ecológicas para el tratamiento de aguas residuales industriales. Aparecen también pequeñas bodegas que recuperan espacios perdidos en el tiempo retomando el modo de cultivo artesanal y la producción de caldos que obtienen un gran reconocimiento internacional.

De este modo, sabiendo aprovechar las nuevas circunstancias, la comarca se ha establecido como una gran tierra de vinos con su propia denominación de origen.

    • Cargando...
    • Cargando...
    • Cargando...