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El vino de Tucumán y su proyección hacia el enoturismo.

En el área central del Valle Calchaquí, al Noroeste de la provincia, se extiende la zona vitivinícola tucumana, la cual se destaca por ser una de las zonas de producción vitivinícola más altas del Mundo.

Enoturismo | 2015-07-16 17:06:33


El clima de la región se caracteriza por inviernos fríos, veranos calurosos, mayormente seco, y con mucha exposición solar. El suelo es franco arenoso -pedregoso en ocasiones-, permeable, limpio y profundo.

El riego de los viñedos se realiza por goteo en la mayoría de los casos, aunque también se aplica el riego por manto. Siempre se utiliza agua pura de deshielo, lo cual favorece a la pureza de la uva.

La combinación entre la altura (que alcanza hasta 2500 metros sobre el nivel del mar), las óptimas condiciones climáticas, que a su vez repercuten en el suelo haciéndolo fuerte y resistente; y el agua de deshielo, dan como resultado vinos con una impronta única, que concentran en cada botella la personalidad de una provincia que, a pesar de ser la más pequeña de la Argentina, se proyecta en grande gracias a la calidad de su producción.

Esta región está realizando importantes logros en la promoción de su vino y el enoturismo. Gracias al esfuerzo mancomunado de la Cámara de Bodegueros de Tucumán, la Comisión de Economía y Producción de la Legislatura de Tucumán, el Ente Tucumán Turismo y el Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP); todos actores directamente relacionados a la industria, se logró la sanción de tres leyes vinculadas a la actividad vitivinícola, acompañando el desarrollo de la actividad en todas las etapas productivas: plantación y cultivos de viñedos, elaboración, fraccionado y comercialización; y también explotar el plano turístico que la industria ofrece.

A lo largo de los 100 kilómetros por los cuales se extiende la zona vitivinícola, las bodegas y productores ofrecen degustaciones maridadas con gastronomía típica de la región, alojamiento de alto nivel y actividades especiales que combinan el mundo gourmet con eventos culturales, deportivos y recreativos; presentes en un calendario cada vez más poblado de actividades.

Además, se pueden disfrutar de tesoros arqueológicos heredados por las culturas precolombinas y jesuita: Pichao, Ruinas de Cóndor Huasi, Talapaz, Ciudad Sagrada de Quilmes. Todos estos testimonios históricos conviven en armonía con la tradicional pero evolucionada industria vitivinícola de la región. Es por esto que las visitas a los productores de la zona son una experiencia completa, que trasciende el concepto clásico de parcelas aisladas en pos de un paisaje armónico y unificado.

Otro aliciente a destacar es la cercanía con la región de Cafayate, referencia máxima de la Ruta del Vino de Salta, lo que amplía las posibilidades de disfrutar de muchas de las riquezas enoturísticas de nuestro país en un mismo viaje.

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