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El Vino en el Nuevo y en el Viejo Mundo.

La principal diferencia que existe entre los Vinos del Viejo Mundo con los del Nuevo Mundo es su regulación. La estricta regulación que existe en el Viejo Mundo, resta competitividad en ocasiones, con los vinos del Nuevo Mundo.

Cultura del Vino | 2016-05-04 12:31:44


En primer lugar hemos de explicar desde el punto de vista enólogico o vinícola que entendemos por Nuevo Mundo.

Aunque parezca que nos referimos al Neocolonialismo, hemos de señalar que para nada es así, ya que dentro de estos países nos encontramos a países muy distantes en el globo terráqueo como son Argentina, Chile, México, Estados Unidos, Canadá, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda.

Y por Viejo Mundo nos referimos a países como España, Francia, Italia, Alemania y Portugal.

Sobre el Nuevo Mundo y el Viejo Mundo, podemos encontrar muchas diferencias sustanciales:

I.- Respecto a su inicio como países productores de vino:

- En el Viejo Mundo llevamos produciendo vino desde más de 2000 años. En el caso de España con la llegada de los fenicios a Gadir (la antigua Cádiz), hace 3115 años, se empezó a producir vino con vistas a su comercialización a nivel mundial.

- En el Nuevo Mundo, tan sólo llevan 500 años. Recordemos que la llevada de la vinificación al Nuevo Mundo se inició en el siglo XV, con la colonización y evangelización española. El primer cultivo de vid española tuvo lugar con Hernán Cortés en Nueva España México. Gracias a la evangelización católica de esos territorios, se expandió de forma vertiginosa el cultivo de la vid, ya que en la consagración del cuerpo y sangre de Cristo era primordial la existencia del cáliz.

Este cultivo de vid en el Nuevo Mundo, que se inició con un fin religioso, se intentó paralizar en la época de Felipe II al constatarse que la calidad de los vinos del Nuevo Mundo competían en el mercado con los nuestros, por lo que se decidió prohibir en el Consejo de Indias, seguir produciendo vino allí. El poder del vino fue mayor al de Felipe II, y se continuó produciendo vino en las tierras colonizadas.

A partir de la independencia de la América Española Continental, se empezó a notar un auge en el desarrollo vinícola del Nuevo Mundo, que alcanzó su esplendor desde el punto de vista vinícola - enológico tras la II Guerra Mundial, con la producción de excelentes vinos.

En Sudamerica, el cono sur de Chile y Argentina gozan de una climatología ideal para la producción de vino. Sus vinos resultan más calientes, más potentes, concentrados, con mucho más cuerpo, y mayor grado alcohólico.

La uvas del Nuevo Mundo son internacionalmente conocidas:

- En Argentina (las regiones de Cuyo y Mendoza): la Malbec

- En Chile, la Carménère, Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah, entre otras.

Recientemente, se han sumado a la producción vinícola países como Uruguay, Brasil, Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia.

- En California, (en los valles de Napa y Sonoma), la Cabernet Sauvignon, Chardonnay y Zinfandel. El inició de la vinificación en California fue en el Siglo XVIII de la mano de Fray Junípero Serra, con la evangelización.

 

II.- Respecto a la reglamentación o normalización productiva de vino:

- En el Viejo Mundo, si partimos de la base de que los países productores de vino, como España, Francia, Italia, Alemania y Portugal, pertenecen a la Unión Europea, entenderemos que la PAC (la Política Agraria Común) en muchas ocasiones no beneficia a los viticultores, por su carácter prohibitivo y restrictivo, que merma la capacidad de decisión y de comercialización.

- En el Nuevo Mundo, la capacidad de decisión del viticultor y/o del bodeguero de en qué terrenos planta su uva, que varietal va a cultivar, y que tipo de polivarietales va a elaborar es muy libre. La regulación es mucho más laxa, que la del Viejo Mundo.

La regulación más completa respecto a la producción y comercialización del vino es más completa en España y Francia, que en Chile y Argentina.

Si hacemos una comparativa entre los principales países productores del Nuevo Mundo, como son Argentina, Chile y México, con los principales países productores del Nuevo Mundo (España y Francia) podremos ver que todos ellos, tienen como común denominador que tienen órganos reguladores y Asociaciones pero que no cuentan con 71 Consejos Reguladores como en España ni con 57 Consejos Reguladores en el caso de Francia. Es decir, no cuentan con ningún Consejo Regulador que supervise el proceso de elaboración de vinos para establecer regulaciones claras, lineamientos de calidad, y de acceso a la información.

Por poner un ejemplo de la regulación vinícola del Viejo Mundo, el Reglamento (CE) 479/2008 (DOUE L 148, de 6-06-2008, Pág. 1), establece la organización del mercado (OCM) vitivinícola. Además, implanta una nueva regulación para los nombres geográficos de vinos, desapareciendo los VCPRD (vinos de calidad producidos en regiones determinadas), e incorporando las DOP (denominación de origen protegida) e IGP (indicación de origen protegida). Por lo tanto, a partir de junio de 2008, el reconocimiento no será realizado por los Estados miembros, sino por la Comisión Europea.

A partir de esta fecha contamos con:

+ Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) que son 5:

  • Denominación de Origen.
  • Denominación de Origen Calificada.
  • Vino de Calidad con indicación geográfica.
  • Vino de Pago.
  • Vino de Pago Calificado.

     

      + Indicación de Origen Protegida (IGP): Vino de la Tierra

      + Vino

La Ley 24/2003, de 10 de julio, de la Viña y del Vino, y posteriormente el Reglamento (UE) 401/2010 recoge todas estos conceptos y sus definiciones.

Con esta Reglamentación se pretende:

- REFORZAR la competitividad de los vinos europeos,
- MEJORAR el equilibrio entre la oferta y la demanda,
- SUPRIMIR las medidas de intervención en los mercados,
- INCREMENTAR el aprovechamiento de los créditos presupuestarios,
- SIMPLIFICAR la reglamentación,
- CONSOLIDAR el tejido social de las zonas rurales,
- PROTEGER el medio ambiente.  

La normativa comunitaria tiene “sus pros” y “sus contras”, ya que obliga a las DOP, y a las IGP, a que este sello de calidad esté supeditado a determinados ámbitos geográficos, de cultivo, procedencia de la uva, y elaboración.

Por lo tanto, podemos afirmar que:

1.- Los vinos del Viejo Mundo están apegados a reglas muy estrictas y leyes muy claras sobre la producción y cultivo de la vid y la elaboración del vino, lo permitido y lo no permitido. Son países con tradiciones ancestrales en el tema y sus legislaciones son sumamente restrictivas al respecto.

El Nuevo Mundo por el contrario es mucho más experimental, las reglas no son tan claras ni tan definidas y su proceso de elaboración es más moderno y experimental.

2.- Los vinos del Viejo Mundo utilizan por lo general las mismas uvas, siempre la misma tecnología, y el mismo tipo de madera. Se dice que en el Viejo Mundo el enólogo es un perfecto intérprete de la tierra.

Los vinos del Nuevo Mundo experimentan con cepas, con mezclas, con tiempos y tipos de barrica. El enólogo es un artista, un creativo.

 

Para concluir, hemos de preguntarnos:

I.- ¿Beneficia al Viejo Mundo una legislación tan estricta y restrictiva, al ver como el Nuevo Mundo quiere ganar ese lugar tan reconocido que el Viejo Mundo ha logrado obtener?

Hemos de reconocer que los vinos europeos se están enfrentando a un mundo más agresivo y más competitivo, que ni Felipe II podría ya intentar paralizar.

Los vinos del Viejo Mundo ya no son los únicos en el mercado y han tenido que despertar ante un mundo mucho más competitivo y agresivo. A nadie nos sorprende ver a Países del Nuevo Mundo liderar las estadísticas de exportación.

El Nuevo Mundo agricola está muy liberalizado.

II.- ¿Beneficia al Viejo Mundo el nuevo sistema de autorizaciones de plantación de viñedo?

El Viejo Mundo agricola está muy intervenido.

Como todos conocemos, la reforma de la PAC de 2013 estableció un nuevo sistema de limitación de la producción basado en autorizaciones de plantación de viñedo, evitando la liberalización absoluta de plantaciones que había establecido la reforma de la OCM de 2008 a partir de 2015.

El nuevo sistema:
-  Entró en vigor el pasado día 1 de enero de 2016 y estará vigente hasta el año 2030. A partir del 31 de diciembre de 2015 finaliza el régimen de derechos de plantación.
- Las autorizaciones tendrán una validez de tres años, desde el momento de la concesión. No se podrán transferir, a diferencia de los actuales derechos de plantación.
 

El sistema de autorizaciones sustituye al régimen de derechos de plantación de viñedo desde el 1 de enero de 2016, hasta el 31 de diciembre de 2030.

El pasado 1 de agosto se publicó el Real Decreto que contiene todas las disposiciones sobre autorizaciones de plantación de viñedo en España.

Cada año se debe poner a disposición de los viticultores autorizaciones para nuevas plantaciones de viñedo por un 1% de la superficie plantada, pudiendo los Estados miembros fijar un límite inferior, en determinadas situaciones de sobreproducción y riesgo de devaluación de forma justificada. Igualmente para DOPs/IGPs se puede limitar la concesión de autorizaciones de nuevas plantaciones de zonas con DOP e IGP, justificándolo debidamente.

Para este primer año de aplicación de 2016, las concesiones para autorizaciones para nuevas plantaciones en España se han fijado en el 0,43% de la superficie plantada a 31 de julio de 2015, lo que equivale a 4.173 has. Además, se establecen limitaciones a nuevas plantaciones en Rioja con un límite máximo de 387 has.

En conclusión:

- Dentro de la liberalización de mercado, sorprende que el ámbito agricola del Viejo Mundo sea el más controlado, y dentro de éste, el sector del vino, la leche y el azucar.

- En el Viejo Mundo, la limitación de decisiones productivas restringe las decisiones de mercado. Aunque, como aspecto positivo hemos de confesar que esta restricción regula el mercado, y que los precios no se hundan.

- Los aranceles que se fijan en el Viejo Mundo son el freno para que los productores del Nuevo Mundo no tiren los precios.

- Es un hecho claro y notorio que a un gran productor del Viejo Mundo le interesa que el precio baje para quitar del mercado al bodeguero "enemigo" de enfrente.

- El Viejo Mundo puede competir con el Nuevo Mundo, en su apuesta por la calidad, tras limitarse la plantación. Los bodegueros europeos tienen el estimulo de competir e invertir por la calidad. En cambio, a los bodegueros del Nuevo Mundo la calidad se la marca el mercado. Las tensiones del mercado del Viejo Mundo están atenuadas porque el mercado esta regulado.

- Un mercado regulado como el del Viejo Mundo protege a los componentes de la cadena: protege al consumidor de precios muy altos, y protege al productor de precios muy bajos. Sin embargo un mercado liberalizado permite moverse más libremente por las reglas de la libre oferta y demanda.
 


 

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