LLAMANOS 34 91 535 89 90

Enoturismo en la D.O de Ribera Sacra.

La Ribera Sacra tiene su origen en la dominación romana, de ahí la decisión del nombre de la bodega, Regina Viarum, nombre con el que los romanos se referían a la reina de los caminos: “La Vía Appia”. Con esta pequeña historia crearon su filosofía que conlleva a la elaboración de sus vinos “celestiales”, buscando su diferencia a los demás vinos con sus productos de calidad. Autora:Raquel Martínez Calderón

Concurso Enoturismo 2015 | 2015-03-26 09:30:06


Estas bodegas se encuentran en Doade, Lugo, el entorno perfecto lleno de tradición y aprecio por su historia, con 100 hectáreas de viñedos, elaborados bajo el amparo de la D.O Rías Baixas. Estas fincas de altura están situadas a más de 500 metros sobre el nivel del mar que confiere a sus vinos características únicas. A mayor altura, más y mejor radiación solar, y así la amplitud térmica es mayor. En las alturas los vientos limpian el aire, tienen menor presencia de pesticidas, los suelos son más ricos y las aguas de la lluvia destilan pureza. Esta bodega es el vivo reflejo de la viticultura de montaña.

Tuve la oportunidad de visitar estas bodegas hace unos años con mi familia y quedamos prendados de su historia y sobretodo del lugar tan mágico en el que se halla. Comenzamos con un espectacular crucero en catamarán por los Cañones del Sil, el guía nos iba explicando cómo, con el paso de los años, han ido evolucionando las maneras de la recogida de la uva. El Regina Viarum tiene como método el cultivo en bancales, su disposición en la ladera del río Sil y la luminosidad del clima hace que la perspectiva desde el catamarán lo convierta en el escenario de una fotografía perfecta.

Nuestra siguiente actividad fue un pequeño paseo en el  Tren turístico Aba Sacra, donde tuvimos la suerte de ser un grupo poco numeroso, por lo que el conductor, muy amablemente, nos pudo enseñar los recovecos más bonitos de los viñedos  y poder ver sus plantaciones mucho más cerca, tan cerca que podíamos percibir ese maravilloso olor que desprende la vid después de una tarde de lluvia. El conductor finalizó su recorrido dejándonos en la puerta de las bodegas, donde nos recibirían para comenzar una nueva visita.

Esta vez, estábamos solo mis padres, mi hermana y yo, por lo que nuestra visita fue muy especial, la chica que teníamos como guía nos iba enseñando como los trabajadores trataban la uva desde el momento en el que llegaba a la bodega hasta que acababa en las barricas reposando. Era mi primera vez que iba a una bodega, y poder ver con mis propios ojos  toda esa labor, acabé fascinada.

Llegamos al momento en el que embotellan el vino, uno de sus principales signos que tienen los Regina Viarum en sus botellas, es el dibujo de una lágrima de vino en relieve deslizándose hacia abajo.

Por último, culminamos nuestra visita con una cata de vinos. Yo nunca había probado el vino y elegí el momento y el lugar perfecto para dar a mi paladar el gusto de probar estos vinos. Comenzando por los tintos y para finalizar, el vino blanco. Poder dar el placer a mis sentidos con ese vino blanco y sentir el sabor afrutado, hacía que me trasportara de nuevo a los viñedos.

Fue una experiencia maravillosa, la gente que lleva a cabo todas estas excursiones y que consigan que nosotros, los que decidimos ir, acabemos enamorados, es una tarea complicada. Son muy trabajadores y siempre te reciben con una grata sonrisa.

A mis padres les gustó tanto, que desde entonces, cada mes, recibimos una caja de estos vinos celestiales. Siempre nos llaman, para ver qué tal nos va todo, si cada vez que recibimos la caja, ha llegado bien, si tiene algún defecto… ellos siempre muy agradecidos, pero sobre todo, nosotros.

Animo a todas las personas, familias, jóvenes, visiten estas espectaculares bodegas y se dejen llevar por los sentidos, enamorándose de las vistas, de las personas y sobre todo del olor de los viñedos, tal y como a mí me pasó.

    • Cargando...
    • Cargando...
    • Cargando...