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Estudio de la vid a través de la arqueología, las artes y las letras.

Los estudios del cultivo de la vid en la historia pueden basarse en diferentes referencias, desde restos arqueológicos, pinturas, mosaicos, hasta textos escritos, con una herencia histórica como la Biblia.

La vid, el vino y el CSIC | 2015-12-18 12:10:23


Restos vegetales, semillas y frutos arqueológicos.

Científicos del CSIC realizan estudios sobre la agricultura y la explotación de los recursos vegetales desde la prehistoria, incluyendo la explotación y el cultivo de la vid. El trabajo se inicia en las excavaciones arqueológicas, en las que recuperan los restos de semillas y de frutos preservados por carbonización o por estar sumergidos en agua.

Para ello se recoge el sedimento y se trata con una máquina de flotación, donde separan por densidad los restos vegetales (carbones de madera, semillas y frutos). Estas muestras una vez secas, se trasladan al laboratorio, donde con la ayuda de un binocular, se seleccionan los distintos materiales que debe estudiar cada uno de los especialistas, y se identifican los restos vegetales.

Los restos de vid más habituales en contextos arqueológicos son las pepitas de uva, aunque en algunos casos se conservan también las uvas. A partir de su presencia en los yacimientos, los científicos intentan determinar los periodos en los que las uvas silvestres se recolectaban en los bosques, y a partir de qué momento se inicia su cultivo. El registro muestra con claridad como desde la prehistoria la uva es un fruto recolectado de forma ocasional y como hacia el 800 a.C. se inicia su cultivo. A partir de este momento los investigadores estudian su expansión por las distintas zonas de la Península Ibérica y las formas de cultivo. Para ello, además de los restos vegetales, analizan las estructuras destinadas a la producción de vino y los campos antiguos que han quedado fosilizados.

Más información: Dra. Leonor Peña Chocarro (leonor.chocarro@csic.es), Dr. Guillém Pérez Jordá (guillem.perez@csic.es), Grupo de Arqueobiología. Instituto de Historia (IH). Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CCHS).

La vid y el vino desde el estudio filológico de los textos bíblicos.

Los relatos recogidos en la Biblia se desarrollan en un mundo rural mediterráneo. La importancia económica y cultural de la vid en los tiempos bíblicos hace que ésta sea omnipresente.

Es la planta más mencionada en toda la Biblia y, en hebreo, se usan hasta nueve palabras para designar el vino. La vid y el vino, están unidos a los acontecimientos principales de la historia bíblica como sencillas descripciones (Génesis 9:20; Números 13:23), como metáforas de prosperidad y signos de paz (Miqueas 4:3-4), de celebración y fecundidad (Salmo 128:3), o como alusiones con una fuerte carga simbólica (Lucas 22:17-18).

La labor de transferencia lingüística y cultural de unos textos antiguos a nuestro mundo y sociedad, permite comprender mejor el legado histórico. En el caso de la vid y el vino, el análisis de los términos ayuda al mejor conocimiento de su cultivo, fabricación, uso y dimensión social. Dicho análisis forma parte del trabajo filológico sobre los antiguos textos de la Biblia (hebreo, griego y latín) que han realizado los científicos del CSIC.

Más información: Dra. Elvira Martín Contreras (elvira.martin@cchs.csic.es), Grupo de Estudios Bíblicos. Instituto de Lenguas y Culturas del Mediterráneo y Oriente Próximo (ILC). Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CCHS).

Orígenes de la vid y el vino a través de los mosaicos romanos.

Las representaciones de los mosaicos romanos (imágenes musivas) sobre la vid y el vino son como documentos históricos que constituyen uno de los soportes más apropiados para mostrar una amplia perspectiva de la viticultura.

Científicos del CSIC han abordado su estudio, por ejemplo, tratando el vino desde sus orígenes míticos, como un regalo a la humanidad y con un mensaje moralista que contrapone el vicio y la desmesura en la ingesta del vino a la hierogamia (unión sexual entre divinidades) de Baco y Ariadna, hasta su connotación alegórica con la riqueza de la naturaleza y con la estación anual del Otoño.

También se ha enfocado su estudio hacia las representaciones realistas, prestando especial atención a los aspectos socio-económicos del cultivo y la producción del vino en la historia romana: el proceso vitivinícola que incluye las plantaciones de viñedos, el cultivo combinado de la vid con el cereal, el olivo y árboles frutales como la higuera y el granado, los distintos tipos de conducción de las cepas (en emparrados altos o en forma circular a ras de suelo), las labores agrícolas de la cava con azadones y la recolección de las uvas con uso a veces de escaleras, el ritual de las fiestas de la vendimia que consistía en sacrificar cabritos a Baco, el transporte del fruto en carros tirados por bueyes hasta el lagar, el prensado de la uva, la preparación de las vasijas destinadas a contener el vino endureciéndolas o haciéndolas impermeables con pez, el envase del vino en ánforas y su consumo y las uvas como motivos de bodegones (xenia).

Más información: Dra. Guadalupe López Monteagudo (guadalupelopez@ih.csic.es), Grupo MOHIRO (Mosaicos Hispanorromanos). Instituto de Historia (IH). Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CCHS).

Publicación del la exposición: La Vid, El Vino y El CSIC. Comisarios de la exposición: Mª Carmen Martínez y Alfonso Carrascosa.

 

 

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