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La D.O Cangas de Narcea. El vino asturiano.

En Asturias no todo es sidra. En Cangas de Narcea se esconde la tradición vitivinícola de la comarca.

Denominaciones | 2015-08-12 10:28:42


La Tradición enológica de la comarca suroccidental de Asturias se remonta al siglo IX. Con el surgir de los primeros monasterios asturianos se produjo la evolución agrícola que llevó al mayor aprovechamientos de los suelos disponibles, ocupando la vid parte de ese terreno. La necesidad litúrgica de esas comunidades resulto decisiva para el desarrollo de la viticultura.

En un principio la explotación vitivinícola debió de generalizarse en toda Asturias, pero con el tiempo, la producción intensiva de vid solo se puedo realizar en las comarcas que presentaban un terrazgo al abrigo de masas montañosas y una situación idónea para la recepción de las radiaciones solares, lo que explica la concentración casi exclusiva de viñedos en el occidente de la región, coincidiendo con los profundos valles de los ríos Navia y Narcea.

Tras la fundación del monasterio de San Juan Bautista de Corias en el siglo XI, la superficie dedicada al cultivo de viñedo empieza a multiplicarse y esta tendencia se mantendría hasta el siglo XIX. El viñedo de aquella época ya presentaba muchas de las características que le confieren la singularidad que hoy encontramos en él.

En torno a 1850 el viñedo asturiano al igual que el del resto de Europa sufrió una de las mayores crisis con la aparición del Oidium, provocando enormes pérdidas en las cosechas.

En la segunda mitad del siglo XIX los vinos asturianos comenzaron a tener una cierta proyección exterior, gracias al esfuerzo de algunos estudiosos como José Francisco Uría o como Suarez Cantón. De tal manera que este último en 1870 y tras muchos avatares, consiguió elaborar un vino de forma científica y razonada consistente principalmente en retrasar la vendimia, escoger los racimos y elaborarlo de forma correcta. El resultado fue un producto con mención honorífica en la Exposición Nacional de Madrid de 1873 y diploma de 1ª clase en la Exposición Provincial Asturiana de 1875.

La Filoxera supuso un grave de retroceso, que fue superado por las técnicas innovadoras y el gran esfuerzo de los viticultores. Para la recuperación del sector, se arrancaron miles de cepas que fueron sustituidas por una selección de las mejores variedades de la zona que fueron injertadas en patrones americanos más resistentes a la filoxera.

Para ello la Diputación provincial instaló en Corias y Limés viveros de esta clase de cepas en las que con ayuda de técnicos franceses, se empezó a injertar variedades que posteriormente se repartían entre los viticultores.

El Vino de Asturias, es la excepción que confirma la regla. El Principado no era una comunidad vitivinícola al uso, pero ha encontrado en los Denominación de Origen Protegida Cangas la expresión de una zona, de unas variedades y de unos vinos únicos y con una larga tradición.

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