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La experiencia de las rutas enológicas. Más allá del vino.

El enoturismo es una experiencia que puede ser conceptualizada en diferentes escalas geográficas y el cual incluye las percepciones de los visitantes acerca de los paisajes y el medioambiente, así como también las interacciones humanas.

Rutas del Vino | 2015-01-28 13:33:04


El enoturismo puede ser un buen ejemplo de gestión del turismo rural en el cual la producción y el consumo se unen para beneficiar tanto a los operadores rurales como a los visitantes. Por ello está evolucionando y los nuevos profesionales que se ocupan del sector turístico se comprometen con programas para que  el enoturista viva una experiencia completa.

Este turismo activo que se está llevando a cabo en las regiones del vino, está produciendo una experiencia única que incluye vino, gastronomía, cultura, arte, educación y viajes. La manera de aunar los esfuerzos de empresas y agentes turísticos está teniendo su reflejo en las llamadas rutas enológicas o rutas del vino.

La clusterización de actividades y atracciones, y el desarrollo de rutas turísticas estimulan la cooperación y relación entre las diferentes empresas de las áreas rurales. De esta manera, el turismo es una alternativa para llevar a cabo estrategias de desarrollo y regeneración económica y social de áreas rurales., siendo las cooperativas una de las formas organizativas con más futuro en el campo del turismo rural (y, por ende, en el enológico), debido a que se pueden adaptar de una manera más rápida a las exigencias de la demanda (Fernández Méndez y Puig Martínez, 2002).

Una ruta turística enológica se caracteriza por la existencia de atractivos tanto naturales (montañas y otros paisajes) como físicos (bodegas, museos del vino, etc.). Asimismo, la ruta es una mezcla de aspectos culturales, medioambientales y sociales Los componentes de la experiencia del turista en una ruta del vino son, entre otros, la visita a la bodega, la visita a un viñedo, la visita a un museo, la degustación de la gastronomía propia de la zona, la visita a un centro de información vitivinícola, la contemplación de paisajes, la compra de vino y el alojamiento en lugares relacionados con esta temática.

El enoturismo es por tanto, la culminación de un número de experiencias únicas: el ambiente, la atmósfera, el medioambiente que lo rodea, la cultura y cocina regional, los estilos de vinos locales y sus variedades. Además, el paisaje rural es una parte integral de la experiencia del enoturismo.

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