LLAMANOS 34 91 535 89 90

La valoración del vino en la fase gustativa de la cata.

La fase gustativa es el último paso de la cata del vino. Es en la boca donde vamos a concretar y completar todas las sensaciones que el vino nos ha transmitido en las fases anteriores.

Cata de Vino | 2015-04-22 11:22:51


En el sentido del gusto van a intervenir las papilas gustativas de la lengua. Esta fase es muy importante ya que aunque es llamada fase gustativa no solo va a intervenir el sentido del gusto, sino también del tacto.

Nuestras papilas están preparadas para identificar los cuatro sabores básicos.dulce, ácido, salado y el amargo; esta identificación se dará lugar en diferentes zonas de la lengua, según el tipo de sabor

- El dulce se percibe en la punta de la lengua.

- El ácido en los laterales.

- El salado en los bordes.

- El amargo en la parte posterior de la lengua.

En cuanto a las sensaciones táctiles del vino, cabe destacar sobre la temperatura, el gas carbónico, la astringencia y el cuerpo del vino.

El examen gustativo es resultante final de las sensaciones gustativas, la sensación retronasal (aromas de boca) y de las sensaciones de contacto.

El paso del vino por la boca se desarrolla de la siguiente manera:

1º La primera impresión es la vinosidad y las sensaciones dulzonas, melosas. De inmediato aparecen nuevos sabores. Es la evolución desabores que la lengua, al agitar el vino contra el paladar, va detectando. Hay vinos que tiene una primera impresión en boca muy agradable, que varía inmediatamente en una sensación de frescura ácida. Si esta evolución es muy rápida, se dice que son cortos, porque no dejan sabor.

2º La segunda impresión se recoge en el paso del vino por la boca, donde apreciamos la acidez, lo salado, la astringencia, esta última es una sensación muy peculiar que dan los taninos. Los hay nobles y sabrosos que corresponden a uvas maduras de calidad, con poca madera y gran evolución en botella. Los hay también amargos, producto de alguna variedad de uva. Otros son ácidos y puntiagudos.

3º La tercera sensación notará si un vino es o no amargo. A través del retrogusto apreciaremos en los buenos vinos tintos un suave sabor amargo y una discreta astringencia.

En definitiva, un buen vino es aquel en el que no sobresale ningún sabor específico, sino que está equilibrado en su conjunto, dejando un paladar aromático y sabor agradable y prolongado.

¿Te apetece aprender con tus amigos y familiares en tu casa? Ahora tienes la oportunidad de tener un sumiller para ti.

    • Cargando...
    • Cargando...
    • Cargando...