LLAMANOS 34 91 535 89 90

Las variedades de uva blanca más cultivadas en Argentina.

La Argentina es el mayor productor de vino de Latinoamérica y el quinto mayor productor en todo el mundo. El vino blanco argentino cada vez obtiene mejor calidad. Estas son las variedades más cultivadas en el país.

Blog del Vino Argentina | 2015-01-14 16:09:55


Aunque la fama de los vinos tintos lleva la delantera en Argentina, los blancos se sofistican, escalan en calidad y empiezan a renovar el paladar de los argentinos. Estas son las variedades blancas más cultivadas en el país.

Torrontés.

Es el vino blanco argentino por excelencia. Ideal para adaptarse a los climas no tradicionales y con suelos arenosos o secos, el torrontés es un vino de cepa blanca bien española, que en nuestro país comenzó a desarrollarse exclusivamente en la zona aledaña a Cafayate, provincia de Salta y que luego se extendió a otras regiones argentinas.

Su principal seña particular es su color cristalino amarillo brillante, con algunos reflejos verdes y/o transparentes cuando se lo acerca a la luz. Su aroma siempre rememora al jazmín y frutos de notable frescura. Se lo cultiva en el Noroeste argentino, a altitudes superiores a los 1200 metros sobre el nivel del mar, donde se logran vinos frescos que suelen ser secos y aromáticos, y que también pueden servirse acompañando los postres, en sus versiones tardías.

Racimo: semicompacto

Uva: mediana-pequeña- De piel fuerte. Color amarillo claro.

Maduración: de temprana a media, y larga para el caso de los cosecha tardía.

Chardonnay

Considerada como la reina de las uvas blancas, Chardonnay es la principal cepa blanca francesa, que se cultiva fundamentalmente en las zonas de Borgoña, Chablis y Champagne. Produce vinos blancos profundos y delicados de notable persistencia. Su seña particular es su color amarillo pálido con reflejos verdes. Su aroma recuerda a frutos frescos como la manzana o a flores. Por su sabor equilibrado, hay quienes sostienen que la cepa Chardonnay consolidó el ingreso de la mujer al mundo del vino.

En Argentina se lo utiliza como base de la mayoría de los vinos espumosos. Su desarrollo más importante lo encuentra en las zonas de San Rafael, Tupungato y Maipú en la provincia de Mendoza, y en el Alto Valle del Río Negro.

Racimo: semicompacto

Uva: esférica y pequeña, de color amarillo, ámbar cuando está madura. Piel fina.

Maduración: de temprana a media

Sauvignon Blanc

Luego de la Chardonnay, Sauvignon Blanc es la variedad blanca más fina. Uva originaria del sudoeste de Francia, en líneas generales da un vino seco y fresco, con una marcada acidez. Posee un matiz ahumado muy apetecible, aparte de detectársele perfumes a cassis, pomelo y maracuyá. Es una variedad que se usa sola, aunque en algunos casos se la suele combinar con la variedad Semillón, obteniendo vinos finos blancos de excelente calidad. Es un vino complejo y debe ser elaborado con sabiduría.

En nuestro país se desarrolla muy bien en las zonas de Luján de Cuyo, Junín y Maipú, en la provincia de Mendoza.

Racimo: grande, compacto, de granos redondos.

Uva: medio-grande, esferoidal, de color amarillo verdoso, con piel media, pulpa consistente, dulce y de sabor aromático.

Maduración: temprana.

Semillón

Originaria del sudeste francés, en esta región el Semillón es atacado por un hongo que lo hace tener una "podredumbre noble" concentrando de este modo el azúcar del grano. Este efecto permite que se elaboren vinos dulces y cremosos con un particular paladar aterciopelado. Fuera de su lugar de origen se lo utiliza para producir vinos varietales.

En Argentina, existe una importante superficie donde se cultiva esta variedad, pero su trascendencia comercial es efímera. Es una cepa de zonas frías y sólo hay dos lugares en nuestro país donde está dando muy buenos resultados: el valle de Río Negro y el valle de Uco en Mendoza.

Sus vinos son secos, de buen cuerpo y poseen sabor con notas de frutas que recuerdan a la manzana y con un interesante dejo de miel.

Racimo: mediano, compacto y de forma cilíndrica.

Uva: pequeñas, ovoides y de piel suave.

Maduración: media.

Riesling

Tradicional uva alemana también cultivada con éxito en la Alsacia francesa, donde se elaboran los mejores vinos de esta cepa. Al igual que el Semillón, el Riesling es sensible a ser atacada por el hongo que produce la "podredumbre noble".

En sí misma, es una cepa de sabor típicamente frutal. Se le identifican aromas como el de la manzana, el aceite o la miel.

Produce vinos frescos y elegantes muy interesantes, con una acidez natural muy bien balanceada, logrando un marcado carácter y personalidad. Su característica tánica y bajo tenor alcohólico lo hacen un vino distinto que vale la pena probar.

Prácticamente no existe Riesling en Argentina, aunque algunas bodegas han logrado buenos varietales gracias a uvas provenientes de viñedos puros.

Racimo: pequeño y compacto.

Uva: medio-pequeña, esferoidal de color amarillo, piel consistente, pulpa jugosa de sabor delicadamente aromático.

Maduración: media.

Viognier

Descubierta recientemente, Viognier posee un enorme potencial para la elaboración de vinos finos. De origen misterioso y de difícil cultivo, esta cepa es capaz de dar vinos concentrados, muy voluminosos con marcado aroma floral como la magnolia, la madreselva, y frutal como el melocotón y el damasco.

Por lo general, se lo bebe en sus primeros años de vida para apreciar todo el esplendor de esta uva. De estructura fuerte, tiene un largo final en boca.

En Argentina sólo algunas bodegas se están animando a producir vinos con esta cepa.

Racimo: pequeño y compacto.

Uva: tamaño medio, forma ovoide acuminada y color verde amarillento.

Maduración: temprana.

    • Cargando...
    • Cargando...
    • Cargando...