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Los orígenes y criterios de calidad de las barricas de Vino de roble.

De los cientos de especies de roble que existen se pueden clasificar en dos grandes grupos: rojo y blanco. El mezclar barricas de diferentes procedencias francesa y amaricana contribuye a dar una mayor complejidad aromática a sus vinos. Autor: Joaquín Gálvez Báuza

Cultura del Vino | 2014-07-04 20:39:17


El rojo es demasiado poroso y por tanto no vale para la elaboración de toneles estancos. Entre los robles blancos hay que distinguir entre el americano "quercus alba", que es el más rico en tilosa y por tanto se puede serrar y las especies francesas de "quercus sessiflora y quercus robur", estos últimos con menores contenidos de tilosa y por tanto no se pueden serrar, es necesario tener que rasgar la madera siguiendo las líneas de sus vetas para que no haya filtraciones. Esta operación se conoce bajo el nombre de hendido.

La madera ha de ser lo suficientemente porosa como para permitir un paso lento y contínuo de oxígeno y además ceder cantidades moderadas de compuestos fenólicos, extracto seco hidrosoluble y taninos responsables de la corporeidad, como de compuestos aromáticos, whisky-lactona (coco), eugenol (clavo de olor) y vainillina (vainilla) fundamentalmente.

Se puede realizar una clasificación por regiones de los robles franceses atendiendo al tamaño de los poros. A mayor velocidad de crecimiento mayor es el tamaño del poro y éste se encuentra en función del clima, origen geográfico y botánico. Dentro de una misma región y especie hay una variabilidad de crecimiento en torno al  30%. Por ello hay a su vez diferencias de calidad en cada región dentro de la misma especie.

Veámos a continuación una clasificación atendiendo al tamaño del poro de diferentes robles franceses:

Procedencia         tamaño del poro
Limousin        4 - 5 mm
Vosgues 2 - 4 mm
Centro de Francia 1 - 2 mm
Allier  (dentro del Centro Francia) < 1 mm


A mayor tamaño del poro mayor cantidad de extracto seco y taninos y menor cantidad de compuestos aromáticos y viceversa.
El roble Limousin es de crecimiento muy rápido, por ello sus poros son muy grandes, siendo adecuado para brandies que necesitan una oxidación superior a la de los vinos. Los vinos criados en barricas de roble Limousin resultan demasiado astringentes y poco aromáticos, sin embargo los criados en roble de Allier son perfumados y suaves en boca.

El roble americano no ha sido aún sometido a estudios tan concienzudos por su joven industria. Las primeras barricas de roble americano empleadas para la crianza de vinos eran sometidos a idénticos tratamientos que las barricas destinadas a la elaboración de Bourbon. Es decir períodos de secado  cortos, conservando aún aromas resinosos y posteriormente sometidas a un tueste profundo. De esta forma los aromas resinosos y de carbonización son demasiado intensos, llegando a superar y enmascarar los aromas del vino.

Paul Draper, enólogo de Ridge Vineyards, una de las más prestigiosas bodegas californianas, exigió a sus toneleros emplear las mismas técnicas que los toneleros franceses. Los resultados no pudieron ser más sorprendentes. En cata a ciegas expertos catadores prefirieron consistentemente los vinos sometidos a crianza en barricas americanas a francesas.

Según Álvaro Palacios, bodeguero en Priorato y gran experto en barricas, no hay robles necesariamente mejores sino más adecuados a uno u otro estilo de vino. El roble francés da un sabor más seco y por tanto armonizan mejor con vinos de impresiones más dulces, mientras que el roble americano es más dulce y por ello combina mejor con vinos más delgados o de gusto más seco.

Las diferencias de precio de una barrica americana y una francesa (más económico el americano al francés) no atienden a diferencias de calidad según Draper, sino que se debe al hecho de que el roble francés no puede ser serrado, sino que ha de ser rasgado siguiendo la dirección de los vasos capilares. Ello significa que hay unas pérdidas cercanas a la mitad de la madera empleada. Otro motivo es de índole estrictamente comercial, por el hecho de que los toneleros franceses trabajan volúmenes muy inferiores a los americanos.

Las principales regiones americanas de cultivo de roble son Minnesota, Wisconsin, Kentucky, Arkansas, Tenesse, Virginia, las Carolinas y Missouri. En los Montes de Ozarks situados entre los estados de Arkansas y Missouri crecen los robles favoritos de Draper. Sin embargo él mezcla barricas de diferentes procedencias pues así contribuye a dar una mayor complejidad aromática a sus vinos. Todavía queda mucho por investigar sobre las diferencias de los robles franceses, pero aún más sobre los robles americanos.

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