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Los vinos singulares de Binissalem

La importancia vitivinícola de los pueblos que conforman la Denominación de Origen Binissalem es palpable, antigua y arraigada.

Vinos del Mundo | 2014-09-16 14:10:38


A finales del siglo XIX los viñedos de la zona vivieron una época de prosperidad, truncada más tarde por la filoxera. Sin embargo, estos viñedos han tenido una buena recuperación y su expansión los sitúa en un destacado lugar de la producción agraria mallorquina.

“En Mallorca, en el Mediterráneo, no se concibe la fiesta sin vino; el vino está presente en la religión, las celebraciones y la alimentación. El vino ha esculpido el paisaje, la arquitectura y y la cultura de este territorio”.

Es una zona destacable la comarca de la Denominación de Origen Binissalem, donde la cultura vinatera se introdujo a través de la civilización romana y dejó su huella en cada uno de los pueblos de la isla, así como en muchos de los caminos y cañadas trazados en aquella época.

Aquí, el cultivo de la viña ofrece todo un mundo de sensaciones que pueden descubrirse en cada una de las estaciones del año.

Las variedades de uva autóctonas como el manto negro, callet y moll le llevarán a conocer la singularidad de los vinos de la DO Binissalem, pudiendo degustarse en sus bodegas, donde se es acogido como un miembro más de la familia.

MANTO NEGRO

La Mantonegro, uva mayoritaria del corazón de la isla, el que corresponde a la comarca de Binnissalem. Un hábitat cálido, del que es culpable la sierra de Tramontana, que no impide disfrutar del carácter mediterráneo de esta delicada a la vez que polivalente variedad. Es la base de los vinos tintos de la D.O. Binisalem, debiendo participar en su elaboración en al menos en un 30%. Mezclada con frecuencia con la variedad de uva Callet

Sus aromas hablan de frutas muy maduras como la mora, el higo, la granada y un peculiar recuerdo a algarroba, cultivo con el que comparten hábitat los viñedos de Mallorca.

CALLET

Es la uva autóctona de Mallorca considerada rústica y únicamente válida para la elaboración de vinos jóvenes rosados y tintos. Es una uva de poca estructura, que no da muchos taninos, produce vinos de baja graduación, teniendo problemas para superar los 12'5º de alcohol probable, y baja coloración, salvo en casos excepcionales en que las prácticas culturales, terreno y clima (terroir) permiten obtener vinos de alta expresión. En cualquier caso presenta un aroma peculiar muy interesante a nivel enológico.

Los aromas nos hacen pensar en frutas rojas maduras como la fresa, la mora y la frambuesa.

MOLL (prensal blanco)

Los aromas recuerdan la fruta de pulpa blanca (peras, manzana) junto con ciertas notas cítricas (pomelo) y florales, que dan lugar a un afrutado singular con notas de anís.

 

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