LLAMANOS 34 91 535 89 90

Lugares con encanto para hacer enoturismo: San Esteban de Gormaz.

En un paisaje de tonos cambiantes, en el que se alternan viñas y montes, San Esteban de Gormaz se alza como una de las mejores fortalezas de estos valles y uno de los lugares donde disfrutar del excelente vino de esta comarca llena de historia. La Ribera del Duero.

Enoturismo | 2016-03-28 12:06:40


Relieves alomados y vegas fértiles enmarcan el curso de un río sosegado y sereno, el Duero. La llamada comarca de Ribera del Duero se extiende por la meseta norte, Burgos, Segovia, Soria y Valladolid. El Duero es el hilo conductor de una historia que aúna a más de 100 pueblos y se extiende por 115 km de franja vitivinícola en estos parajes.

En esta comarca convergen condiciones medioambientales que dotan al viñedo de un carácter único. Los contrastes climáticos y los suelos de las fértiles vegas dan lugar a la elaboración de  unos vinos de fama mundial.

Pero la Ribera del Duero no es solo rica en viticultura. Es una comarca en el que confluyen los caminos de diversas culturas y gobernantes,así como algunos de los hitos más importantes de la historia de la península ibérica. Nos encontramos en una región donde podemos disfrutar desde el mejor arte románico hasta sorprendentes yacimientos celtíberos y romanos ocultos en estas tierras. También podemos encontrar vestigios de la reconquista, como son numerosas atalayas árabes, fortificaciones y castillos.

San Esteban de Gormaz es un buen ejemplo de todo lo que nos puede ofrecer un viaje a la Ribera del Duero. Esta localidad, posee una importante historia detrás. Guarda importantes restos romanos y medievales. Podemos ver un ejemplo del más bello románico en la Iglesia de San Miguel y en Nuestra señora del Rivero, ambas del siglo XI. El visitante podrá además conocer el Parque temático del Románico, donde se organizan visitas guiadas. Su posición estratégica Situó a San Esteban de Gormaz en la frontera natural entre el territorio musulmán y cristiano en la época de la reconquista. Prueba de ello es la imponente fortaleza que se asienta en lo más alto de la localidad. La fortaleza de San Esteban tiene un origen musulmán, aunque más tarde paso a manos de los castellanos.

Pero sin duda lo que no deja de sorprender en San Esteban de Gormaz, además de la calidez de su gente es su historia vitivinícola y el patrimonio que se conserva de ello. Se puede volver a sus orígenes vitivinícolas en los lagares y bodegas tradicionales, una red de galerías centenarias que te sumergirán en un mágico túnel del tiempo. Actualmente hay 70 bodegas activas en la ciudad, aunque en un tiempo pasado fueron centenares. Para el visitante es tremendamente agradable visitar estas bodegas, normalmente llevadas por familias del San Esteban que reciben al viajero con los brazos abiertos y una copa de vino. Uno se puede informar en la oficina de turismo del horario de visita, donde se podrá disfrutar del buen vino de alguna de estas bodegas y la amabilidad de sus dueños, por ejemplo de Bodegas y Viñedos Aceña, donde el vino Terraesteban aúna tradición e innovación, dando lugar a un vino redondo, carnoso, de paso suave y aroma a frutos rojos y regaliz, tan típico del tempranillo.

Un buen vino que disfrutar en compañía de los bodegueros y viajeros. El enoturismo es eso. Un encuentro con la cultura, con la historia de un pueblo, con los aromas y el sabor de las viñas, cuidadas con mimo por gente que se debe a su tierra. Un encuentro con otros viajeros con los que conversar y aprender. Una experiencia única.

    • Cargando...
    • Cargando...
    • Cargando...