LLAMANOS 34 91 535 89 90

Pequeñas joyas vitivinícolas. La Comarca de Valdeorras, puerta de Galicia.

En Valdeorras, donde las zonas montañosas, constituye un paisaje natural único, con la formación de terrazas fluviales y un fuerte encajonamiento de los cauces, se elabora un vino de alta calidad, en la puerta de entrada a Galicia.

Cultura del Vino | 2015-08-24 15:44:20


Aunque el vino en Valdeorras ha tenido una larga historia, cabe destacar el auge a finales del siglo XIX, cuando la Revolución Industrial y el avance en las comunicaciones trajeron el ferrocarril: el 1 de septiembre de 1883 se abría la línea Palencia-A Coruña por Valdeorras. Soplaron así vientos favorables, también para el cultivo de la vid, ya que de la conjunción de variedades autóctonas y técnicas adecuadas, surgía un vino de alta calidad y fuerte carácter.

Godello y Mencía son las variedades preferentes de la D.O. Valdeorras, denominación que se ha preocupado por la reestructuración de su viñedo autóctono, actualizando sus técnicas de cultivo y elaboración hasta llegar a producir unos vinos de merecido prestigio sobre todo sus blancos monovarietales de Godello.

Valdeorras, comarca situada en la parte Sur-Occidental de la provincia de Orense, es la puerta natural de entrada a Galicia. Está modelada por un profundo valle fértil y luminoso por el que discurre, apacible, el río Sil, señor de un paisaje mágico de granito y pizarra donde los amos son la vid, el castaño y el olivo.

Valdeorras, cruzada de este a oeste por la vía XVIII o Vía Nova, fue tierra de paso y destino de las legiones romanas que vinieron a explotar sus recursos auríferos. Fueron los romanos los que, al amparo de un microclima especial mediterráneo-oceánico, introdujeron la vid en Valdeorras, hecho que está avalado por la inscripción encontrada en una lapida situada en una casa particular frente a la Iglesia de San Esteban en A Rua Vella en la que hay escrito refiriéndose a Lucio Pompeyo Reburro “ el viejo pretoriano convertido en labrador, cultiva su trigo, cría su ganado, planta las primeras cepas en las riberas del Sil- Valdeorras- y oye zumbar alrededor de su cabeza a las abejas y sus colmenas”.

Después del periodo romano no se vuelven a tener noticias ni pruebas del cultivo de vid en la zona hasta el siglo X, del que se conserva un escrito que constata la existencia de viñas en Valdeorras. A partir de este siglo existen diferentes referencias bibliográficas que dan testimonio del cultivo de la vid en esta zona.

Durante el siglo XIX, y en gran parte por la aparición de la filoxera, la vitivinicultura de la comarca sufrió un gran deterioro perdiéndose la mayor parte del viñedo y comenzándose a usar vides americanas, mucho más resistentes al parásito. Estos injertos dieron origen a vides mucho más productivas pero el vino de Valdeorras había perdido el carácter afrutado y su personalidad.

Este problema persistió hasta 1976 año en el que se comienza a reestructurar el viñedo de Valdeorras con el fin de recuperar, potenciar y optimizar el aprovechamiento de las variedades autóctonas de la zona para producir vinos de calidad, competitivos y rentables.

    • Cargando...
    • Cargando...
    • Cargando...