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Pequeñas joyas vitivinícolas. Valles de Benavente.

La creciente inquietud de los habitantes de esta Comarca, tradicionalmente vitivinícola, para que se reconocieran la calidad y tipicidad de sus vinos ha dado lugar a la constitución de la D.O.P. Vino de Calidad de los Valles de Benavente.

Denominaciones | 2015-07-21 11:43:45


La D.O.P está integrada por representantes de los viticultores, elaboradores y embotelladores, con el objetivo de que el nombre geográfico de Benavente sea incluido en la relación de las comarcas vitivinícolas españolas con derecho a utilizar en sus vinos la mención "Vino de Calidad " en los vinos de mesa para posteriormente, en una segunda fase, poder llegar a solicitar la "Denominación de Origen" para estos vinos.

Con este reconocimiento se lograrán cinco fines específicos: Control de calidad de los vinos, Reestructuración del viñedo actual, potenciar las variedades tradicionales de esta Comarca, introducir sistemas modernos de elaboración y una amplia promoción de los vinos de la Comarca.

La importancia que históricamente ha tenido el cultivo del viñedo y la elaboración de vinos en la Comarca de Benavente se apoya en diversos documentos y estudios que se remontan a la Edad Media. En ellos se aprecia el peso del sector vitivinícola, tanto en las tradiciones culturales (arquitectura, artesanía, lenguaje, gastronomía...) como, de forma especial, en el capítulo económico relativo a la población agraria y a la producción final, sectorial y general, de una provincia eminentemente agrícola.

En uno de los Privilegios Reales de la Villa de Benavente, fechado el 10 de septiembre del año 1338, concedido por el rey Alfonso XI, se hace mención de la gran cantidad de viñedo cultivado en el Concejo de Benavente y a la importancia económica que suponía para sus moradores la elaboración de vino, para su consumo y para su comercialización en las zonas de Asturias y Galicia.

El clima de la zona es Continental, extremado y árido, con una pluviometría baja, entre 350 y 500 mm. Anuales, con gran luminosidad; inviernos muy fríos y veranos secos y calurosos.

Las temperaturas extremas a las que la vid resiste sin riesgo son las comprendidas entre 40º C y –15º C. El inicio de la actividad de la vid puede comenzar cuando la temperatura es superior a 5º C, pero el desarrollo es muy lento.

Destaca notablemente la escasez de precipitaciones en los meses de verano, principalmente en los meses de julio y agosto. El único aporte de agua se debe normalmente a las tormentas estivales, a veces acompañadas de granizo que pueden causar graves daños a la producción. Esta escasez de agua estival influye en características como el grado de alcohol del vino, en su acidez, así como en la uniformidad de la producción.

La Elaboración de los vinos protegidos por la mención "Vinos de Calidad de los Valles de Benavente" se realizará exclusivamente con uvas de las variedades:

    Variedades principales:

    TINTAS: Tempranillo, Prieto Picudo y Mencía.

    BLANCAS: Verdejo y Malvasía.

    Variedades complementarias:

    TINTAS: Garnacha y Cabernet Sauvignon. Los rendimientos máximos admitidos por hectárea, serán los siguientes:

        Variedades tintas: 7000 Kg. por hectárea.

        Variedades blancas: 9000 Kg. por hectárea

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