LLAMANOS 34 91 535 89 90

Poner los sentidos en la cata de vino

Los sentidos son los medios a través de los que se recibe información valiosa que permitirá identificar las sensaciones que produce el vino.

Cata de Vino | 2014-11-25 09:53:06


Fotografía: D.O Somontano

El análisis sensorial, degustación o cata de vino son diferentes expresiones para nombrar el recorrido que seguirá el vino por la vista, el gusto, el olfato, el oído y el tacto hasta transformarse en una particular y agradable experiencia sensible. En definitiva, se trata de las técnicas puestas en práctica cuando llega el vino a la copa y que, en el caso de los aficionados, conduce al mayor placer que esta bebida puede ofrecer.

Al degustar un vino y detectar una sensación conocida se produce una percepción. Las sensaciones visuales y auditivas son casi instantáneas.

En cambio, las olfativas y gustativas necesitan una cantidad de estímulos mayor para lograr la percepción. Los “umbrales de percepción” varían en cada persona y dependen también del grado de entrenamiento que tengan sus sentidos.

1- Vista:

El color del vino en el borde de la copa inclinada da la primera información. Se evalúan los colores (intensidad y matiz) y la transparencia. Se analizan matices, lágrimas, limpidez, fluidez, efervescencia.  Se atiende especialmente a la apariencia del vino.

2- Olfato:

Se inhala profundamente, primero sin mover la copa, luego, girándola para que se volatilicen los aromas más complejos. Se analizan persistencia, intensidad y calidad de los aromas. Se identifican los descriptores. Se evalúa si posee tipicidad y complejidad varietal. Se aprecian aromas.Nariz / tacto: Percibimos la causticidad (provocada por el alcohol, sensación quemante o ardor en las paredes de la nariz) y la temperatura.

3- Gusto:

Se toma un sorbo y mientras el vino permanece en la boca, se absorbe aire y se lo hace burbujear.

Se evalúa el ataque (gustos dulces), la acidez, el equilibrio, la intensidad de boca y la concentración de aromas y sabores. Se detectan los descriptores y se analiza la textura (untuosidad, astringencia, causticidad) del vino. Se percibe la persistencia y se determina la tipicidad y complejidad.

4- Tacto:

Mientras se retiene el vino en la boca, se percibe su estructura y temperatura. Descubrimos en la cata las sensaciones táctiles de aspereza, astringencia, ardor, pungencia, pastocidad. Y también si está frío, caliente o a buena temperatura.

5- Oído:

El descorche, el vino cayendo en la copa y el sonido del brindis son los estímulos principales. En el caso de los espumantes, se percibe además la efervescencia de las burbujas.

    • Cargando...
    • Cargando...
    • Cargando...