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¿Qué cualidades del vino pueden apreciase visualmente?

La fase visual es la primera que se utiliza en la cata de vino y nos puede dar mucha información sobre la calidad del vino, su madurez o su limpieza.

Cata de Vino | 2014-10-07 15:38:55


La limpidez y el brillo

Nada más llenar la copa procederemos a mirar a través del vino. De esa forma se puede apreciar su limpieza y transparencia.

Su limpidez puede juzgarse con facilidad mediante iluminación lateral observando si se presentan sedimentos en suspensión. La limpidez de un vino es debida a la corrección con que se han llevado a cabo las tareas de filtrado y clarificado y se describirá con adjetivos como: brillante, limpio, transparente, mate, nebuloso, opaco, sucio, apagado, turbio, velado.

Al mismo tiempo se verá su brillo, si refleja frente a la luz de manera viva y alegre. Si fuese mate y apagado es probable que muestre defectos.

Verifique que el vino esté perfectamente limpio y brillante, ni velado ni turbio. Si su capa está apagada, tiene todas las probabilidades de resultar igualmente apagado en boca.

Un vino blanco o rosado se nos debe presentar siempre transparente y brillante.

En el caso de los tintos se pueden encontrar límpidos que no sean excesivamente transparentes, ya que la transparencia depende del grado de intensidad de su color. Para un vino tinto, en función de si presenta sedimentos o no, es el momento de decidir si conviene decantar el vino o servirlo directamente.

La ligera espuma que se forma al verter el vino en la copa también nos puede dar cierta información. Si no tiene ninguna coloración se trata de un vino joven, por el contrario la coloración de dicha espuma indica que ha sufrido un proceso de crianza.

El gas carbónico

Producido naturalmente en el curso de la fermentación, el gas carbónico está presente en todos los vinos. Sin embargo, las cantidades de gas son tan pequeñas en la mayoría de los vinos tranquilos que es raramente perceptible, ni con la vista ni en boca.

Algunos blancos desprenden una ligera cantidad de gas carbónico, normalmente pocas burbujas que no llegan a la superficie, y se denominan vinos de “aguja”. En los vinos recién fermentados también se pueden encontrar burbujas del carbónico formado durante la fermentación.

Cuando se evalúan vinos espumosos, se observa que un buen vino debe tener burbujas diminutas, vivas y de incesante formación. Esta cualidad suele ser una promesa de otras cualidades. Las burbujas suben verticalmente formando un interminable rosario espumoso.

La fluidez

Hablaremos de este término cuando hagamos referencia a la viscosidad o untuosidad del vino.

Haciendo girar el vino en la copa se aprecia su fluidez y densidad. Un vino fluido se comporta como el agua y un vino denso como el jarabe. Si se muestra viscoso nos daremos cuenta que el vino en cuestión tiene mucho alcohol y azúcar.

Tras remover el vino en la copa en el sentido rotatorio, y mientras se reposa, se formará un goteo adosado a la pared de la misma denominado "lagrimas" . Esto es debido a la condensación que produce la evaporación del alcohol. La viscosidad depende de la presencia de glicerol, de la cantidad de alcohol y de azúcares del vino.

La intensidad

Acto seguido se debe inclinar la copa y mirar a través del vino sobre una superficie blanca, de esta forma podremos apreciar la intensidad de color con mayor facilidad.

Una intensidad débil según la denominación puede ser cualidad o defecto. Hay que tener en cuenta que una intensidad excesivamente elevada puede inducir a error.

La intensidad da una idea más precisa del cuerpo del vino y de su estructura tánica. Si el color es fuerte, profundo y concentrado, existen muchas posibilidades de que el vino sea también fuerte, recio y rico en sustancias tánicas, por el contrario, si el color es débil y abierto, el vino será seguramente ligero de cuerpo y más corto en boca, lo que no significa que no vaya a ser perfectamente agradable, rico y sin defectos.

El color del borde del disco

Por el simple hecho de inclinar la copa tendremos simultáneamente lo que se conoce como capa fina y capa gruesa. En el borde de la copa inclinada el espesor del vino es inferior que en el centro de la copa y se podrá apreciar si existen diferencias de tonos entre ambas capas.

La parte superior del vino vertido en una copa se denomina “disco” o “menisco”. El borde de este disco revela el estado de evolución del vino.

Cuanto más añejo sea un vino tinto, más claro será el borde del disco, manteniendo tonalidades de color ladrillo, teja, marrón claro y ambarino.

El matiz

El matiz indica el grado de evolución del vino, es decir, su vejez. Con la edad los vinos tintos se aclaran, mientras que los blancos tienen tendencia a adoptar un color más oscuro.

El vino tinto joven mantiene casi siempre un tono vivo, entre púrpuras y rubís, pero cuando envejece, los tonos rojos se acentúan y viran hasta adquirir una coloración más clara, tocada incluso por reflejos anaranjados, terrosos, cobrizos o ambarinos.

La tonalidad de los vinos blancos va de un amarillo incoloro con reflejos verdosos en su primera juventud, a los tonos dorados, hasta los ocres muy densos y ambarinos abiertos conforme avanza su edad.

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