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¿Qué factores de elaboración o cultivo marcan la diferencia entre el Cava y el Champange?

El Cava y el Champange tienen mucho en común, son vinos espumosos, elaborados por el mismo método tradicional, el Método champenoise. ¿Qué determina entonces la diferencia entre estos vinos?

Producción de Vino | 2014-09-25 13:30:49


La Región del Cava en España comprende municipios de las siguientes provincias españolas: Álava, Badajoz, Barcelona, Girona, La Rioja, Lleida, Navarra, Tarragona, Valencia y Zaragoza; vale la pena resaltar que la gran mayoría de empresas elaboradoras se hallan ubicadas en Catalunya (99%) y más concretamente en la comarca del Alt Penedès. En todos los casos el método de elaboración es el tradicional, es decir, que el producto permanece dentro de la misma botella desde el momento de su embotellado y hasta que llega al consumidor; la base metodológica del proceso es la misma que siguen en la región francesa de la Champagne, de donde proviene la terminología “Método champenoise”.

Las diferencias fundamentales entre un producto y el otro vienen dadas por los siguientes factores:

La uva

Las variedades de uva autóctonas utilizadas para la elaboración del Cava sontres, el Macabeu, el Xarel·lo y la Parellada. Al tratarse de la única zona vitivinícola del mundo dónde se utilizan como base para la elaboración de un espumoso, le dan una personalidad muy marcada al producto. De una forma complementaria, la cada vez más introducida uva Chardonnay, se va aportando a los vinos base cava en proporciones crecientes. Todas ellas son variedades blancas.

Para elaborar el Champagne, en cambio, se utiliza como uva blanca básica el Chardonnay, acompañada del Pinot Noir y el Pinot Meunier, tintas pero vinificadas de la misma manera que si fueran blancas, es decir, sin extracción de la coloración de la piel. El Pinot Noir aporta consistencia al coupage y el Pinot Meunier aromas afrutados.

El clima

Es un factor fundamental e n la maduración de la uva, nos favorece de una forma privilegiada en el caso del Cava. Las horas de insolación que recibe el fruto y la media de temperaturas (sobre todo las veraniegas) son mucho más elevadas en nuestras latitudes que en el norte de Francia. Por otro lado, la pluviometría es mucho más escasa en nuestro caso aunque teniendo en cuenta que las cepas tienen raíces extremadamente profundas y un bajo requerimiento hídrico, por ello son igualmente capaces, exceptuando añadas de marcada sequía, de extraer el agua del subsuelo que necesitan para su ciclo vital.

No hay que olvidar que un clima excesivamente lluvioso facilita la proliferación de enfermedades en el viñedo, lo cual resulta francamente negativo para la calidad final del producto.

El terroir

Como llaman los franceses al terreno y a todo un conjunto de factores asociados, entre los que también se encuentra el clima, ejerce una gran influencia en la calidad final de los vinos espumosos obtenidos en las distintas regiones elaboradoras, aportándoles las deseadas características diferenciales.

En una cata de champagnes se detecta un aroma intenso y un bouquet muy maduro mientras que los cavas conservan ciertos matices aromáticos primarios, afrutados y frescos, que recuerdan la uva de la que proceden, combinados con características notas de crianza atribuibles a las levaduras; en boca, el Cava acostumbra a ser seco, amplio y muy equilibrado.

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