LLAMANOS 34 91 535 89 90

¿Qué tamaños tienen las barricas para vino de roble?

El tamaño de la barrica ha quedado determinado de forma empírica en cada una de las zonas clásicas de elaboración. Así por ejemplo en Burdeos son de 225 litros, mientras que en Borgoña suelen ser de 300. La diferencia obedece a la corporeidad de los vinos. Los Burdeos son generalmente más corpulentos que los Borgoña y por ello emplean barricas más pequeñas. Autor: Joaquín Gálvez Báuza

Cultura del Vino | 2014-07-04 22:33:27


Se ha comprobado que si la barrica es menor de 200 litros hay demasiada superficie del vino en contacto con madera, resultando exagerada su influencia gustativa. Si por el contrario la barrica es de más de 600 litros, la influencia de la madera sobre el vino es escasa, especialmente después de un primer uso.

Cuestión aparte es la elaboración de vinos en grandes depósitos de madera. De una forma casi generalizada fueron sustituidos por depósitos de acero inoxidable, por ser mucho más fáciles de limpiar como de controlar la temperatura de fermentación.

En Borgoña, Ródano y grandes Château de Burdeos, la fermentación en madera es aún frecuente. En Italia y Portugal se pueden encontrar depósitos de grandes dimensiones, elaborados a partir de robles eslovenos y portugueses. Éstos ceden taninos muy duros y son adecuados para vinos como los Barolo y algunos Chianti, como vinos tintos del Douro. Sin embargo son demasiado dominantes en vinos más delicados, como los Borgoña o Burdeos.

En regiones menos clásicas se han utilizado otras maderas como la acacia, ciprés, castaño, pino, eucaliptus, raulí... Los motivos de su empleo no han sido otros que la facilidad para trabajar su madera. Los aromas que estas maderas ceden al vino son generalmente demasiado dominantes. Las industrias toneleras que emplean este tipo de maderas tampoco han alcanzado el grado de perfección de la francesa o americana y como resultado se obtienen vinos agradables para el consumo local, que aprecia caracteres de enranciamiento. Este tipo de depósitos sólo son reemplazados cuando comienzan a tener fugas pues la madera literalmente de deshace. Es imposible por tanto limpiarlos adecuadamente y transmiten aromas de suciedad a los vinos.

Pero más importante que la edad es el estado de conservación. Es fundamental la higiene y sobre todo en momentos críticos como es el vaciado y relleno de las barricas. Si una barrica o depósito se encuentra lleno de vino y éste tiene las dosis de sulfuroso adecuadas, es muy improbable que se pueda estropear el vino y/o la madera. Sin embargo en el momento en que se procede al trasiego, vaciado de las barricas para eliminar todo tipo de sedimentos, materia colorante y sales naturales, llamadas tartratos, es fundamental que esta operación se haga con la mayor celeridad. No se deben dejar las barricas vacías por mucho tiempo, enjuagadas o no. Se corre el riesgo de que se piquen o se enmohezcan.

Merece la pena conocer el ingeniosísimo sistema  diseñado por Pascal Delbeck aplicado a la bodega Abadía Retuerta, en Sardón de Duero. Las barricas, apiladas una encima de otra, cuentan con dos perforaciones. La inferior es graduable y a través de ella se vacía primero el vino y acto seguido los posos. Una vez enjuagadas "in situ" se rellenan con el vino de la barrica situada inmediatamente encima. De esta forma se evita al máximo cualquier riesgo de contaminación pues las barricas permanecen vacías solo durante unos minutos.

    • Cargando...
    • Cargando...
    • Cargando...