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Quiero aprender de vinos.

Tras esta interesante y recomendable reflexión te aconsejamos apuntarte a un curso, para posteriormente poner en práctica tus sentidos en bodegas y vinotecas.

Cultura del Vino | 2016-03-19 12:15:28


Son muchas las razones que seguramente te llevan a la convicción de aprender de vinos y de adquirir cultura de éste.
 
Cómo todo en la vida, cuánto más sabes de un sector, más te gusta, más lo quieres consumir, y más quieres aprender.
 
El sector del vino, - consciente de esta realidad que no admite prueba o discusión en contrario -, se preocupa por poner a disposición del público en general el acceso a la cultura organizando eventos, catas de vino, actividades de enoturismo, visitas guiadas a bodegas, etc.
 
Una vez logrado este objetivo de acercar al consumidor al mundo del vino, - y tras percatarse de que le llama la atención los centenares tipos de uvas que existen, sus diversos metodos de elaboración o vinificación, y sus diversas crianzas en barrica -, es cuando empieza la formación para seguir avanzando en la cultura del vino.
 
Para el sector del vino, el principal objetivo para incrementar el consumo de éste, es desmitificarlo, haciéndolo más accesible,...en definitiva menos complejo. El consumidor está acostumbrado desde joven a beber refrescos tipo Fanta, Coca cola, Sprite, etc... y está acostumbrado a que el sabor y olor sea el mismo lo beba dónde lo beba, y en el momento de tiempo elegido con el transcurso de los años. En cambio, el impacto psicológico que produce el vino al consumidor que se encuentra con 15.000 etiquetas diferentes, resulta en muchas veces "bloqueante". Los vinos españoles, argentinos, chilenos, italianos, franceses,etc, y su diversidad, - desde el punto de vista de la calidad -, no tienen parangón con el sector de los refrescos.
La falta de conocimiento de la historia que encierra una botella, y de la calidad de éste. ha llevado a los jovenes a coger de la despensa de casa de sus padres un vino reserva de 40 o 50 euros y mezclarlo con fanta de limón para hacer una sangría o tinto de verano. La razón de esta atrocidad se debe a que la falta de conocimiento del vino, hace no valorar la calidad de éste, y por tanto menospreciarlo. El análisis sensorial de los vinos, la técnica, su puesta en valor, no tiene sentido para el típico consumidor de refrescos repletos de antioxidantes, saborizantes, colorantes, conservantes, edulcorantes artificiales, etc. 
 
Existe una estrecha relación de causa y efecto entre: 
 
Falta de cultura del vino -->  Falta de valoración --> Falta de consumo
 
Pues bien, frente a la tendencia de "bebe vino sin valorar la calidad y que sólo te importe si te gusta o no" se alza otra perspectiva más ambiciosa y constructiva que apuesta por la calidad y por la cultura del vino que es "deja que el vino te hable y te cuente su historia, composición, procedencia y virtudes gracias a tus sentidos y recuerdos sensoriales."
 
De no apostar el público consumidor por la cultura del vino, los bodegueros, - a medio plazo -, dejarán de apostar por la calidad y empezarán a hacer vinos iguales sin matices diferenciadores,...en definitiva elaborarán vinos comerciales.
 
Si tu apuesta es aprender de vinos, y hacer un curso de la cata del vino, te recomendamos embarcarte en esta bonita aventura de la formación que como reza el refrán popular no ocupa lugar.
 
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