LLAMANOS 34 91 535 89 90

¿Sabes cómo afecta el clima al sabor del vino?

Las diferentes variables climatológicas intervienen, en el desarrollo de la cepa, en la expresión genética de la uva y en consecuencia en el carácter del vino.

Cultura del Vino | 2014-10-14 15:58:12


De las cuatro variables climatológicas principales, que definen el clima de una región,y que afectan a los cultivos son: la temperatura, la humedad relativa, la irradiación solar y pluviometría. El hombre solo puede intervenir aumentando la pluviometría por medio de métodos de regadío.

La vid es una planta capaz de soportar los climas más variados. El cultivo de la vid tiene lugar en muchas partes del planeta, con muy diferentes climas. Sin embargo, esto hace que se produzca una gran diversidad de vinos y también de calidades, ya que no todos los climas son igual de adecuados para producir el mejor vino.

Una pequeña variación en el clima de una determinada zona puede producir vinos muy diferentes de otros, que se crían muy cerca de allí. De hecho, existen microclimas dentro de regiones vinícolas concretas, que conceden mostos mucho mejores que los que se producen en el mismo área. Po supuesto no toda esta variación en la producción del vino es debido al clima, si no al concepto de terroir, es decir, la combinación de suelo, clima y orografía.

Para el caso de España, de forma fundamental, hasta el punto que marca el estilo de la región,  las comarcas españolas más frías y lluviosas, como Galicia y el norte cantábrico, se caracterizan por dar vinos de elevada acidez y baja graduación alcohólica, de manera que resultan afrutados y frescos, florales y refrescantes, aunque tienen el inconveniente de que en los años con escasez de sol pueden llegar a tener una acidez agresiva.

Mientras, en regiones más secas y calurosas, como el Levante español, los vinos poseen una fruta madura y una elevada graduación natural, que puede alanzar los 16º, en detrimento de su acidez; por ello, son vinos de corta vida y en los años de calores extremos su paladar recuerda a la mermelada, debido a su densidad y sabores de fruta en exceso madura. Y esto explica que sean vinos pesados de beber por su falta de frescor.

Los climas extremos suelen ser óptimos para vinos de calidad, y en especial los lugares donde hay un gran salto térmico durante el día y la noche; por ejemplo, durante el mes de septiembre sube a 25º C la temperatura diurna, pero baja a 15ºC durante la noche.

Esto hace que la uva deje de trabajar durante las horas nocturnas, y así se evita que se pierda parte de su acidez natural, factor clave en el equilibrio final de sabores. También porque se sintetizan mejor los aromas en la piel, y éstos son de mejor calidad, y de mayor intensidad. Por ello en climas muy calurosos se “queman” gran parte de sus aromas, y el vino se vuelve plano y vacío en la nariz, mientras que en la boca predomina la sensación de calidez.
 

El calendario del viticultor y el buen Clima para lograr un gran vino.

El cambio climático y el futuro del vino.

Las bodegas piden apoyo contra el cambio climático

La altitud de los cultivos de viñedo está variando con el cambio climático.

La combinación clima, suelo y factor humano es lo que llamamos el “terroir” y es el secreto de la calidad de cada vino.

La importancia del Clima "apto" para un buen Vino.

La relación de causalidad entre el Clima, la poda, y la calidad del Vino.

La riqueza de matices del vino se consigue por la diversidad de suelo, clima, y altitud.

Para un buen vino ¿Qué latitud, clima, suelo y altitud son preferibles?

¿Cuales son las zonas climáticas aptas para el cultivo de la vid?

¿Qué incidencias climáticas pueden afectar más a los viñedos y la calidad del vino?

    • Cargando...
    • Cargando...
    • Cargando...