LLAMANOS 34 91 535 89 90

¿Sabes cómo se extendió el viñedo por la costa andina y peruana?

Un mayor contraste geográfico empezó a revelarse en la difusión de la vid en esta parte de las Indias españolas, donde la costa fue un factor clave.

Blog del Vino Perú | 2014-12-17 11:33:38


En un principio, colonos y religiosos llevaron la vid por todas partes, desconociendo las condiciones exactas de los lugares. El punto de partida fue el valle del río Rimac en Lima, donde los españoles establecieron sus primeras huertas en 1535. En el puerto del Callao, a 10 km de distancia, los barcos descargaron el inventario de la vida andaluz. El material propagador de la agricultura llegó a los Andes por esta entrada. El valle regado del Rimac tenía huertas y parcelas inclusive de trigo.

A partir de la década de 1540 los españoles plantaron allí pequeños viñedos, pero se produjo muy poco vino y luego desaparecieron. Del valle de Rimac partieron los nuevos colonos con conocimientos de sus oficios anteriores. La introducción de la vitivinicultura dependía tanto de estos conocimientos y de la voluntad de estos colonos como del material vegetal.

Hubo un movimiento incesante de la Vitis vinifera entre 1540 y 1590 por muchas parte del virreinato. La difusión de la vid avanzaba, desde Lima y su valle, a lo largo de la costa a lomos de caballo por tierra y en barco por mar.

No faltaron los desplazamientos a la costa norte más conocida por el avance de la Conquista. Sin embargo, en líneas generales, las tentativas vitivinícolas emprendidas al norte de Lima fracasaron. Las cepas, aunque crecían, eran muy poco productivas. Los españoles dejaron constancia de tentativas vitivinícolas en Piura, Chiclayo, Zaña y Trujillo (Jiménez de la Espada, 1965; López de Velasco, 1971). Doscientos años más tarde, la inadaptabilidad vitivinícola de la costa norteña se hizo evidente. La última gran tentativa de plantar viñas fue acometida por los jesuitas en el siglo XVIII; el fracaso no fue consecuencia de su administración, sino debido a causas naturales de la viña.

Por el contrario, rumbo al sur, los viñedos tenían un éxito considerable (Vázquez de Espinosa, 1969). En el valle de Chancay, situado a 40 km al norte de Lima, las viñas de los siglos XVI y XVII habían desparecido durante el siglo XVIII, habiéndose transformado posteriormente los terrenos en cañaverales. Un poco más al sur, en los valles de Mala y Cañete también hubo viñedos durante el período colonial, que hoy han desaparecido, mientras que en los oasis de Chincha y Lunahuaná han pervivido. El núcleo vitivinícola más importante de la región costera era, de lejos, Ica y sus extensiones hacia el sur a Ocucaje, Palpa y Nazca (Figura 2). Las viñas se remontan en este núcleo a la década de 1550; y, diez años más tarde, en 1560, la gran mayoría de los terrenos agrícolas ya tenían viñedos. En el siglo XIX los usos del suelo cambiaron, produciéndose una expansión del cultivo del algodón. En la actualidad, Ica se considera, con varios viñedos comerciales funcionando, la capital peruana de la vitivinicultura.

Al sur, los pequeños valles de Chala, Chaparra, Atico y Ocaña recibieron la vid y experimentaron una historia de módica producción vinícola. Camaná, con terrenos cerca del puerto, tuvo un auge vitivinícola temprano que llegó a su fin de repente como consecuencia de un maremoto sucedido en 1620. En las postrimerías del decenio de 1570 la viñas aparecieron en los valles de Majes, Sihuas, Victor y Tambo; ya en 1580 estas zonas estuvieron en plena producción para satisfacer la demanda de vino generada desde Cuzco a Potosí. La vitivinicultura costeña seguía la fuerza centrífuga hacía Potosí, que era la ciudad más rica, populosa y sedienta de bebida alcohólica de todo el virreinato, así como el gran mercado andino para productos de vino. En la década de 1580, empresarios arequipeños de origen español, con el fin de acercarse más a la villa imperial, se apoderaron para la vitivinicultura de los valles de Osmore (Moquegua), Lucumba, Cinto, Tacna y Arica. En Moquegua, la vocación vitivinícola predominante encontraba no solamente ventajas ecológicas y una proximidad relativa a Potosí, sino también la disponibilidad en las alturas próximas de llamas de carga para el trasporte de botijas llenas de vino.

Ruta del vino por La Rioja Argentina

Enoturismo en Latinoamérica: Ruta del vino en Mendoza

Ruta del vino austral de la Patagonia

¿Conoces el valle vitivinícola de Casablanca y su ruta del vino en Chile?

Recorriendo la ruta del vino por el valle de Rapel en Chile

Ruta del Vino: ¿Qué bodegas puedo visitar en Chile?

    • Cargando...
    • Cargando...
    • Cargando...