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¿Sabes lo que es el llamado “Beneficio” del vino de Oporto?.

El tradicional “encabezado” de los vinos de Oporto con aguardiente vínico y, más que nada, la regulación y control del vino final desde el origen, hizo necesario la concepción y desarrollo de un sistema que, con el tiempo, se ha conocido como el beneficio.

Cultura del Vino | 2015-09-02 09:59:30


Históricamente, el uso del aguardiente para añadir al vino constituyó un objetivo esencial para los defensores del control. La Compañía General de la Agricultura de las Viñas del Alto Duero tenía atribuido el monopolio de la comercialización del aguardiente e igualmente el privilegio de la comercialización del llamado vino “de ramo” (el de calidad inferior al “de factoría”), alrededor de la ciudad de Oporto. El control del aguardiente ha resultado un elemento esencial en la elaboración de los oportos y, en gran medida, en la búsqueda de la calidad. Precisamente, en determinadas épocas de pujanza del comercio de vinos de Oporto, la bajada de la calidad de los vinos fue denunciada por los comerciantes que achacaban el descenso cualitativo a la utilización de aguardientes de escasa calidad por parte de los agricultores, lo que dio lugar a no pocos conflictos entre ambos estamentos. En la actualidad una de las funciones del Instituto dos Vinhos do Douro e Porto (I.V.P.D.) es la rigurosa selección de los aguardientes mediante el análisis de valores objetivables.

Dada la complejidad de los vinos del marco y los múltiples factores que intervienen en la consecución de la óptima calidad pretendida por la mayor parte de las firmas, por el comercio y, muy fundamentalmente, por las instituciones intervinientes, uno de los aciertos más ventajosos en la historia de los vinos de Oporto, ha sido, sin lugar a dudas, la iniciativa tomada desde la creación de la Casa do Douro en 1932 y que se llevó a cabo con el proyecto y ejecución del catastro de los viñedos del Duero, parcela por parcela. La elaboración del catastro resultó determinante a la hora de establecer la potencialidad de cada parcela y la capacidad, en origen, de producción de vino de Oporto.

Se clasificaron inicialmente 100.000 parcelas de viñas y 200.000.000 de cepas, lo que afectó a 30.000 agricultores. Estas cifras dan hoy una idea, tanto del trabajo llevado a cabo, como de los intereses en juego. Del resultado final de la calificación de cada parcela iba a depender la autorización de elaboración de vino calificado como Oporto, en proporción a las calidades de la superficie cultivada. Según fuera clasificada la parcela en las diferentes categorías puntuadas (Letras A a F, desde 1.200 puntos a 400 puntos) se autoriza proporcionalmente la utilización de aguardiente para añadir al vino, lo que determina, lógicamente, la cantidad de mosto “beneficiado” para llegar a ser vino de Oporto. De ahí que dicho sistema de autorización proporcional en función de la clasificación de la parcela, sea conocido comúnmente en la región como el “beneficio”, ya que cada parcela de viña, da cada finca, se valora en función del beneficio al que tiene derecho.

De esta manera se decide, en proporción directa, las capacidades de transformación de los mostos de la Región en vino de Oporto. La atribución del beneficio –expresado en barriles– se realiza según la puntuación del viñedo y su ejecución se lleva a cabo con la entrega a cada agricultor de una tarjeta en la que figura la cantidad de mosto que puede transformar en vino de Oporto.

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