LLAMANOS 34 91 535 89 90

¿Sabes por qué el vino está considerado como bebida en la dieta mediterranea?.

El vino ha imprimido un marcado carácter a las civilizaciones y a los pueblos que han sabido elaborarlo y apreciarlo. El vino en el mediterráneo es un alimento desde tiempos inmemoriales y ha sido considerado como complemento ideal a los platos mediterráneos.

Cultura del Vino | 2015-08-13 15:54:41


No es de extrañar que en restos arqueológicos o antiguos documentos se encuentre que el vino es parte esencial de la cultura de diversas civilizaciones. El desarrollo de la vinicultura inicia casi junto con los orígenes del hombre, quien, al volverse sedentario, inició la agricultura con el cultivo de higos, olivos, trigo y vid; aunque la vid ya existía mucho tiempo antes de que el hombre apareciera. Se cree que la vid, al igual que gran parte de las especies frutales, se originó en Asia, distribuyéndose posteriormente al resto del mundo.

En toda época el hombre ha buscado en su alimentación algo más que la vulgar satisfacción de una necesidad física. Ha buscado siempre procurarse, gracias a los alimentos, no solamente el simple hecho de nutrirse sino un conjunto de satisfacciones físicas y psíquicas, un medio de luchar contra la fatiga y las preocupaciones al mismo tiempo que una ligera y bienhechora excitación.

Desde hace mucho tiempo el vino está considerado como un elemento de base en la nutrición humana. En los países del área mediterránea la dieta se caracteriza por poseer alimentos como el aceite de oliva, las legumbres, los cereales, el pescado azul, abundante fibra vegetal y sobre todo un consumo moderado de bebidas alcohólicas de baja graduación: el vino.

Todos estos factores dentro de la dieta mediterránea han determinado en los países que la poseen una menor incidencia de las enfermedades cardiovasculares así como diferentes tipos de cáncer con respecto a los países nórdicos.

Los antecedentes históricos relacionan al vino con la salud y la longevidad, sobre todo en la cultura mediterránea. Efectivamente en Francia y otros países del área mediterránea (España, Portugal, Italia, Grecia... etc) el vino está integrado al comportamiento habitual entre los pueblos, que lo consumen con las comidas y en las celebraciones.

Así, el vino como alimento cubre unas necesidades energéticas, debido a su contenido en alcohol y de azucares en bajo contenido, con la excepción de ciertos vinos generosos. También unas necesidades protectoras gracias a sus componentes minoritarios, unos propios de la uva como vitaminas y minerales, otros los polifenoles.

Hace falta sin embargo fijar los límites diarios que han de imponerse al consumo del vino, debido a componentes que pueden resultar tóxicos como el alcohol, no cabe duda que es necesario no sobrepasar estos límites, generalmente admitidos por los especialistas en la materia. Cuando la dosis diaria no es sobrepasada y además se tiene la precaución de repartirla entre las dos principales comidas, el vino puede entonces desempeñar su papel de alimento tónico y benéfico.

 

    • Cargando...
    • Cargando...
    • Cargando...