LLAMANOS 34 91 535 89 90

¿Sabes que febrero es el mes ideal para realizar la poda de invierno?.

Podar en enero y febrero parece lo más idóneo, contando con que la actividad de la vid cambia según vengan los inviernos y también según qué zonas.

Producción de Vino | 2016-02-19 12:20:17


En su estado natural la vid es una liana trepadora cuyas ramas, llamados sarmientos, pueden alcanzar hasta 30 metros de longitud.

Sólo prosperan las yemas situadas en los extremos porque reciben más savia, y las yemas situadas más cerca del tronco no brotan. La producción de frutos no guarda proporción con el desarrollo frondoso de la vid.

Si bien produce numerosos racimos, las uvas tienen un tamaño reducido y maduran difícilmente, por lo que su calidad es muy deficiente. El objetivo de la poda consiste en reducir el número y la longitud de los sarmientos para que la vid produzca menos racimos, pero de más grosor y más calidad. La poda alarga la vida de la vid y asegura la cosecha de un año para otro. Permite también adaptar el tamaño de la planta al espacio donde se cultiva para facilitar las tareas del viticultor.

Cuando la vid ha adquirido su forma definitiva, las podas de fructificación sirven para mantener la forma de la vid y controlar su crecimiento. La selección y reducción de los sarmientos y de las yemas que brotan cada año permitirá que los racimos de uvas se beneficien de una mayor insolación y de una mejor ventilación. Así aumentarán su rendimiento, su calidad y su resistencia a las plagas.

Febrero es un mes ideal para la poda de invierno. Se realiza cada invierno, después de la caída de las hojas y antes de que vuelvan a salir los nuevos brotes, cuando la planta se encuentra en estado vegetativo o dormante y que ha bajado la circulación de la savia. Sirve para eliminar los sarmientos de la temporada anterior y recortar las maderas de dos años y más, y favorece la regeneración de la planta.

Podas con la hoja aún verde, en actividad, son negativas para la vid. Podar tan temprano con el pretexto de debilitar una planta vigorosa de más tiene su razón, pero a la larga ese problema deberá tener otro tipo de solución. Podar habiendo lloros no debería tener demasiado problema, porque el líquido que mana de los cortes es esencialmente agua.

No se debe podar con temperaturas demasiado bajas debido a que las heladas vuelven la madera quebradiza y ésta se puede astillar con los cortes. Además, con temperaturas bajo cero la madera tarda más en cicatrizar y corre más riesgos de sufrir enfermedades como la yesca y la eutipiosis.

    • Cargando...
    • Cargando...
    • Cargando...