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¿Sabes que vino puedes guardar en tu bodega particular?.

Existe la errada creencia que todos los vinos al ser guardados mejoran. Esto es cierto en algunos casos y no en todos. Veremos que vinos podemos guardar.

Consejos sobre el Vino | 2016-02-08 14:12:23


Primero debemos acotar que todos los vinos (blancos y tintos) mejoran si se guardan por lo menos 6 meses después de embotellados. La guarda que todos conocemos de 2 años o más es otra cosa ya que se debe tener claro que solo hay ciertos vinos que han sido elaborados con este propósito.

Los vinos a guardar deben ser aquellos que han tenido un envejecimiento en barrica ya que se supone que la viña les ha dado este proceso para suavizarlos, mejorar sus taninos (que es lo áspero del vino) y equilibrar su acidez. Con estos dos elementos nos aseguramos que el vino puede ser guardado por 3 años o más.

Por lo general, los vinos jóvenes -del año o de segundo año,sin crianza- se comercializan para ser consumidos en un corto plazo tiempo. Los blancos y los rosados más ligeros conservan sus cualidades durante el año siguiente al de la cosecha, aunque el mejor momento para degustarlos es en los primeros meses, pues paulatinamente irán perdiendo sus aromas frutales, la mayor virtud que encierran estos vinos.

También debemos fijarnos en la calidad del corcho que tiene la botella. Antes de tomar la decisión de comprar una cantidad de botellas de vino para guardar, compre algunas botellas de los vinos que le interesen y los pruebe para que usted sepa si el vino cumple con las características detalladas y si tiene un corcho adecuado. Otra posibilidad es hacerse asesorar por personas que estén en el negocio y sepan de vinos

La calidad del corcho se da por el largo y por la porosidad. A mayor cantidad de poros mayor será la posibilidad que el vino pueda traspasar el corcho y por tanto que el vino se oxide, avinagre o pierda todos sus aromas. Mientras más duro sea éste, mejor.

Aunque lo que uno pretende de una cava es guardar vinos de un precio que no sea exorbitante y conseguir que éstos mejoren con la guarda, toda cava que se precie debe tener algunas botellas de alto precio, de una viña de prestigio y que guardaremos para algunas ocasiones especiales. Los vinos blancos, frutosos que no son de reserva, no deben guardarse puesto que fueron elaborados para ser bebidos jóvenes. La guarda los perjudicará ya que perderán su carácter y frutosidad.

En tintos hay que elegir vinos de reserva, de precio medio, que tengan algo de astringencia (esto es lo que les da la capacidad de mejorar) y que su año de cosecha no supere los dos o tres años de antigüedad. Los tintos antiguos de alto precio ya han sido guardados por la viña y aunque probablemente seguirán mejorando, las viñas los ponen a la venta cuando consideran que están aptos para ser bebidos.

Los espumosos también conviene consumirlos pronto. A partir de la fecha del degüelle, momento en el que se eliminan los posos de la fermentación dentro de la botella, el espumoso se pone a la venta, listo ya para ser bebido. Una forma fácil de detectar cuánto tiempo lleva en el mercado es observar el tapón un cuarto de hora después de haber abierto una botella de espumoso: Si tiene forma de seta es un buen síntoma de que ha sido taponado recientemente.

Los finos y las manzanillas son vinos muy frágiles, deben consumirse en un plazo máximo de seis meses tras su embotellado debido a su alta tendencia oxidativa y su rápida evolución. Si se abre una botella de fino o manzanilla no la deje abierta muchos días porque su calidad se deteriora a pasos agigantados.

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