LLAMANOS 34 91 535 89 90

¿Se tiende a buscar la mayor limpidez en todos los vinos o hay excepciones?.

El vino que consumimos actualmente rara vez se presenta turbio en la copa, pero eso no significa que no lo estuviera en su origen. El vino para por procesos clarificantes para conseguir la limpidez necesaria.

Producción de Vino | 2015-02-11 12:35:22


Los vinos nacen llevando residuos sólidos de los tejidos de las uvas, microorganismos y restos de los procesos químicos que transforman el mosto en vino. Esos residuos suelen precipitarse por suspensión con el tiempo, pero nunca desaparecen del todo. Para conseguir la limpidez y el brillo a los que estamos acostumbrados los técnicos de la bodega emplean distintos métodos de filtración y clarificación.

Es difícil llegar a un vino límpido queriendolo abrillantar sin que pierda bouquet. La forma natural es conservar el vino evitándole cambios bruscos de presión y temperatura, para que no enturbie y se mantengan en reposo los sedimentos que han precipitado, y estos hay que decantarlos o filtrarlos con cuidado evitando procesos como la centrifugación

Un vino limpio y transparente nos da una primera impresión acerca de su buen estado, por oposición a un vino turbio sin razón aparente para presentarse así, que indicaría que se ha deteriorado. Y hablamos de razón aparente porque hay vinos que sí la tienen.

Mientras que un vino anubado o nublado es generalmente considerado como defectuoso, este no es siempre el caso en aquellos vinos que tienen posos, pues puede ser un signo de calidad y de una filtración no excesiva. Los grandes “vintage” de Oporto, los Burdeos viejos, los Grandes Reservas riojanos e incluso algunos tintos modernos que sus elaboradores deciden no clarificar ni filtrar, son vinos en los que una cierta turbidez e incluso la presencia notoria de residuos sólidos se explican por el largo proceso de envejecimiento en botella que han atravesado. Para eliminar esas sustancias, en estos casos el vino se “decanta” trasladando el líquido a otro recipiente –el “decantador”- y dejando los residuos sólidos en el fondo de la botella vacía.

¿Por qué se clarifican los vinos?. Un vino excesivamente turbio parece rugoso en la boca y sin armonía. Por el contrario, cuanto más se lo ha clarificado y filtrado el vino parece más afinado y suavizado. Para examinar la limpidez de un vino ponemos la copa bajo una luz blanca y sobre un fondo también blanco y bien iluminado. Así veremos enseguida si el vino es transparente o está turbio.

Algunos adjetivos utilizados para definir la limpieza o turbidez de un vino son: brillante, límpido, limpio, transparente, turbio, velado, opalescente, opaco, mate, plomizo, deslustrado, etc.

    • Cargando...
    • Cargando...
    • Cargando...