LLAMANOS 34 91 535 89 90

Tres momentos claves en la fase gustativa de la cata de vino.

Con el sentido del gusto sólo detectamos los sabores más elementales: dulce, ácido, amargo y salado, a través de la lengua y sus papilas. En la masa muscular, lo frío y lo caliente. La fase gustativa hay que aprender a apreciarla en tres momentos diferentes.

Cata de Vino | 2014-08-13 10:08:23


Estas fases son claves para degustar el vino en boca en una cata de vinos.

Ataque

Es la primera sensación que percibimos a la entrada de la boca.

Evolución

Son las sensaciones siguientes, cuando el vino ya está en el interior de la boca.

Post gusto o retrogusto

Es el recuerdo que nos deja el vino una vez ingerido, interviniendo la nariz, a través de la vía retronasal. Cada una de estas fases está relacionada con la disposición de las papilas en la lengua: En la punta de la lengua se capta lo dulce de los azúcares, alcohol y glicerina del vino. En los laterales y la base, los ácidos, aportados por la uva y provocados por los fermentos. En los bordes, lo salado, aportado por las sales minerales que, en el vino apenas es apreciable. Lo amargo, se aprecia en la zona central y más interior y lo aportan los polifenoles del vino y esencialmente los taninos, dando sensaciones de dureza y astringencia.

El paso del vino por la boca se desarrolla de la siguiente manera:

1º La primera impresión es la vinosidad y las sensaciones dulzonas, melosas. De inmediato aparecen nuevos sabores. Es la evolución desabores que la lengua, al agitar el vino contra el paladar, va detectando. Hay vinos que tiene una primera impresión en boca muy agradable, que varía inmediatamente en una sensación de frescura ácida. Si esta evolución es muy rápida, se dice que son cortos, porque no dejan sabor.

2º La segunda impresión se recoge en el paso del vino por la boca, donde apreciamos la acidez, lo salado, la astringencia, esta última es una sensación muy peculiar que dan los taninos. Los hay nobles y sabrosos que corresponden a uvas maduras de calidad, con poca madera y gran evolución en botella. Los hay también amargos, producto de alguna variedad de uva. Otros son ácidos y puntiagudos.

3º La tercera sensación notará si un vino es o no amargo. A través del retrogusto apreciaremos en los buenos vinos tintos un suave sabor amargo y una discreta astringencia.

En definitiva, un buen vino es aquel en el que no sobresale ningún sabor específico, sino que está equilibrado en su conjunto, dejando un paladar aromático y sabor agradable y prolongado.

    • Cargando...
    • Cargando...
    • Cargando...