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Vamos a embotellar el vino ¿Cuáles son los pasos?.

Una vez hemos terminado todos los procesos de vinificación así como los de filtración y clarificación tenemos el vino listo para embotellar. Te contamos cómo se hace.

Cultura del Vino | 2016-06-16 11:44:12


Lo primero es el lavado de la botella. Si las botellas son nuevas y no han sido usadas, hay que lavarlas con agua caliente y sécalarlas. Si ya fueron usadas, mejor mojarlas con una solución limpiadora recomendada por una tienda para hacer vino. Después enjuágarlas con agua y sécarlas.

También se pueden preparar nuevos corchos remojándolos con agua durante una hora o dos, después lávalos muchas veces con agua caliente.

El llenado: la botella se llena hasta un nivel aconsejable (se deja un espacio hueco por las dilataciones que pueda sufrir ese vino) y esta operación suele acompañarse por la adicción, desde la misma llenadora, de una atmósfera de gas nitrógeno o gas carbónico para impedir la leve oxidación del vino que se da al contacto del vino con el aire en el trayecto que media desde la llenadora a la botella.

El taponado: la incorporación del tapón de corcho suele ser lo más habitual. Sin embargo, para vinos que se van a consumir jóvenes se suele utilizar a menudo la cápsula de aluminio ( ej: algunos vinos jerezanos ). La hermeticidad del tapón queda asegurada por la acción y efecto de aplastar, sobre el borde del gollete, una arandela o disco suave, neutro, impermeable, inatacable por el vino, al menos en periodos breves de tiempo, por eso no es fiable este método para vinos de crianza.

El encapsulado: la cápsula, que normalmente es una aleación de estaño y aluminio, aparte de ser un elemento estético de la botella, asegura la inviolabilidad de la botella.

El etiquetado: imposición de la etiqueta y contraetiqueta (posterior). La Etiqueta es fundamental para la imagen que el vino va a transmitir a las personas. Aunque siempre se han impuesto los motivos clásicos (escudos, armas, títulos nobiliarios), cada vez más ha entrado el diseño moderno y postmoderno, quizás también dando la imagen de vino "diferente", "innovador", que "rompe esquemas", y es que ésa es la tendencia actual: la originalidad en enología, para delicia del buen aficionado deseoso de conocer nuevos estilos de vino.

Estas etiquetas, sean del tipo que sean, dan al vino una prestancia y elegancia que no tienen otros alimentos y que hacen del vino un producto respetado y muchas veces admirado.

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