LLAMANOS 34 91 535 89 90

Vinos de Alella, entre la montaña y el mar.

La denominación de origen Alella, situada al norte de la ciudad de Barcelona en la comarca del Maresme, se encuentra cercada a un lado por las cadenas montañosas del litoral y al otro, por el mar Mediterráneo.

Denominaciones | 2015-10-20 12:19:15


Con una superficie de tan sólo 314 has. de viñedo, esta región ha sabido mantener su extensa tradición vitivinícola a pesar de su difícil enclave, cercado a ambos lados, con suelos eminentemente graníticos y pobres y en una zona con propensión a las riadas, y establecerse como una de las zonas productoras de vino de España más reconocida por su calidad dentro y fuera de nuestras fronteras.

Sus viñedos se extienden sobre terrenos principalmente arenosos de origen granítico, de color prácticamente blanco, el "sauló", son los que se encuentran cara al mediterráneo mientras que los situados a poniente son más arcillosos y calcáreos. El clima es típicamente mediterráneo, con veranos cálidos y secos e inviernos suaves. Su temperatura media anual se sitúa en 15ºC y tiene unas apropiadas precipitaciones que no sobrepasan los 600 litros por metro cuadrado al año que se concentran en otoño y primavera. Prácticamente no existen ni ríos ni arroyos, pues es un territorio alomado entre el mar y la cuenca del Besós.

La larga tradición vitivinícola de la DOP Alella arranca en la época fenicia. Entre los años 140 a.C. y 250 d.C. se tiene constancia de que estos vinos eran exportados a Roma, donde eran especialmente apreciados por la nobleza y a los que los escritores Plinio y Marcial citaron en sus textos, donde aparecen como vinos layetanos. A lo largo de la Edad Media los vinos de Alella formaban parte frecuentemente de los convites en la Corte de Barcelona y comenzaron a ser tempranamente exportados hacia otras partes del mundo, en especial, las colonias de ultramar donde había una numerosa población de catalanes.

En el s. XX y después de superar la plaga de la filoxera a través de la introducción del pie americano para las cepas, la región vive un periodo de desarrollo gracias sobre todo al impulso de la cooperativa Alella Vinícola, cuya marca, Marfil Alella, fue una de las más reconocidas y exportadas durante los años 20 y 30 del siglo pasado, llegando a lugares como Argentina, Cuba, Londres, Nueva York o Perú. Después de la Guerra Civil Española y como forma de proteger la marca Marfil Alella como vino de calidad, comenzaron los primeros movimientos que en el año 1953 conducirían a la constitución del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Alella.

    • Cargando...
    • Cargando...
    • Cargando...