Descubre el vino de la D.O Jumilla.


Publicado el 31 de Julio de 2017


Descubre el vino de la D.O Jumilla.

Los vinos de la D.O. Jumilla presentan la característica diferenciadora respecto a otros de estar elaborados a base de la variedad Monastrell, la cual representa más del 80 por ciento de la superficie cultivada.

La D.O Jumilla ha pasado a ser una denominación de origen muy valorada y con un hueco en el panorama internacional, cosa que atrae cada vez a más enoturistas a estas tierra que con el esfuerzo de modernización de productores y elaboradores, han conseguido ganarse el prestigio y reconocimiento del mundo vitícola español y mundial.

Los vinos dispuestos para el consumo según el pliego de condiciones de la D.O Jumilla, deben presentar las cualidades organolépticas características, especialmente en cuanto a color, aroma y sabor. Todos los vinos estarán limpios, sin mostrar turbidez, transparentes y brillantes a la vista, deben tener una intensidad aromática apreciable y presentarse francos en nariz, con ausencia de suciedades, olores sulfúreos, podredumbres, humedades, olores de oxidación, maderas mohosas, y cualquier otro olor desagradable o impropio.

En función del tipo y edad del vino se detallan a continuación las características organolépticas.

- Vinos blancos (Jumilla y Jumilla dulce):

Fase visual: Color de amarillo pajizo pálido a amarillo ligeramente dorado en los de menos de dos años y de amarillo paja a amarillo dorado en los que, superando esta edad, tengan alguna mención de envejecimiento.

Fase olfativa: predominan las sensaciones aromáticas afrutadas, frescas y/o maduras, tanto en vía olfativa directa como en retronasal.

Fase gustativa: los vinos blancos resultan equilibrados en acidez, cuerpo y grado alcohólico. Frutales en boca y de persistencia media. En caso de tratarse de vinos dulces, a estas características se añade el sabor dulce predominante en boca, bien integrado con la acidez.

- Vinos rosados (Jumilla Monastrell, Jumilla y Jumilla dulce):

Fase visual: Color entre rosa violáceo y rosa fresa.

Fase olfativa: Al igual que los vinos blancos predominan las sensaciones aromáticas afrutadas frescas y/o maduras, tanto en vía olfativa directa como en retronasal.

Fase gustativa: Al igual que los vinos blancos, son equilibrados en acidez, cuerpo y grado alcohólico. Frutales en boca y de persistencia media. Para los vinos dulces se añade el sabor dulce predominante en boca, bien integrado con la acidez.

- Vinos tintos (Jumilla Monastrell, Jumilla y Jumilla dulce):

Fase visual: En todos los casos su intensidad colorante varía entre media y muy alta.

a) Tintos jóvenes (hasta dos años): Color rojo violáceo a rojo cereza.

b) Tintos con alguna mención de envejecimiento: Color rojo cereza a rojo rubí o a rojo teja en el caso de prolongados periodos de envejecimiento.

c) Jumilla dulce: tienen color cereza de intensidad media a muy alta, pudiendo llegar casi a la opacidad y presentar irisaciones teja. Con abundante lágrima.

Fase olfativa: En los vinos tintos las sensaciones de frutas frescas y/o maduras son predominantes en los jóvenes, mientras que los sometidos a envejecimientos, son de mayor complejidad aromática, éstas vienen acompañadas por las sensaciones aromáticas aportadas por un correcto proceso de envejecimiento en barricas de roble (ligera sobremaduración, especias, balsámicos, recuerdos de roble) y botella.

Los vinos dulces, tienen nariz limpia muy intensa. De carácter frutal, con predominio de sensaciones de frutas confitadas y frutas desecadas, que pueden ir acompañadas de notas balsámicas y especiadas.

Fase gustativa: Amplios, con cuerpo, equilibrados, carnosos; con taninos maduros apreciables pero sin agresividad. Limpios y persistentes en el postgusto.

Para los vinos dulces se añade el sabor dulce predominante en boca, bien integrado con la acidez.





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