LLAMANOS 34 91 535 89 90

El enoturismo y la gastronomía son las actividades más buscadas en el turismo de interior.

El cambio de tendencia del turismo en España hacia viajes más cortos y en busca de nuevas actividades ha hecho que el turismo de interior, y especialmente el enoturismo y gastronomía se convierta en un dinamizador de muchas regiones.

Enoturismo | 2014-10-10 12:03:38


El turismo es una de las principales actividades productivas de servicios y constituye un sector clave de la economía española. Según los últimos datos completos publicados, correspondientes al año 2007, la aportación del turismo a la economía española se situó en el 10,7% del PIB.

Estos valores están al alza, ya en el 2008, España, como destino turístico, ocupó en 2008 el segundo lugar, tras EEUU, en lo que respecta a ingresos y el tercer lugar, tras Francia y EEUU, en lo que se refiere al número de turistas.

En la actualidad, el turismo está evolucionando hacia viajes más cortos pero más frecuentes, lo que implica que muchos turistas, además de visitar los clásicos destinos de sol y playa, desean descubrir lugares nuevos. Los turistas están dispuestos a pagar a los operadores turísticos para que les ayuden a encontrar experiencias óptimas dentro de un tiempo disponible limitado. Así, el turista del siglo XXI busca estímulos emocionales y desea comprar sentimientos mas que productos (Opaschowski, 2001). Este hecho está propiciando que la oferta turística, impulsada en ocasiones por las administraciones públicas, esté creando nuevos productos turísticos que dan respuesta a los actuales gustos del consumidor.

Estos nuevos productos constituyen actividades turísticas alternativas, entre las que se encuentran el deporte, el vino, la cultura, la pintura, la aventura, la opera,.que pueden ser agrupadas en el denominado Turismo de Interés Especial.

Dentro del Turismo de Interés Especial, se observa un interés creciente por parte de los turistas por conocer la gastronomía de determinadas zonas así como por todo tipo de actividades relacionadas con el vino. Así, el Turismo del Vino o Enoturismo está emergiendo como un sector industrial lucrativo, con capacidad de generar un turismo creciente y duradero como ya se ha constatado en países como Australia, Nueva Zelanda o Estados Unidos (O’Neill y Palmer, 2004).

En este caso, el interés se centra en el producto vino y se transforma en el deseo de visitar las zonas productoras (Getz, 2000). Para la industria del vino, este tipo de turismo es una manera de crear relaciones con los consumidores, actuales y potenciales, que desean experiencias con el mundo de la vinicultura o permite a la bodega vender vino a los visitantes, esto es, actuar durante la visita para mejorar su éxito empresarial (Díaz, 2008).

Así, el turismo del vino posee el potencial para proporcionar una ventaja competitiva a las regiones productoras de vino y para generar negocios rentables para las bodegas, para otros productos relacionados con el vino y para diversos servicios.

De esta manera, los beneficios del turismo del vino se pueden trasladar a toda una región por lo que, como ya se ha destacado, emerge como un valioso componente de la diversificación rural y del desarrollo económico, ya que actúa como un generador de ingresos ( y uan et al., 2005). El turismo del vino se ha convertido en un estilo de vida y en una experiencia de desarrollo personal más que en un objetivo recreacional (Beames, 2003).

    • Cargando...
    • Cargando...
    • Cargando...