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Enoturismo y apuesta por la juventud.

“El enoturismo y la juventud, una apuesta por el progreso y el aumento del conocimiento del vino, una renovación frente a la imagen clásica que lo engloba”. Autor: Cristina Oliete Domínguez.

Concurso Enoturismo 2015 | 2015-03-25 13:23:02


“Habitualmente, las visitas a bodegas con sus largos recorridos por viñedos, ver las instalaciones y probar algunos de los vinos que se consiguen en dicho lugar, han quedado relegadas o reservadas a personas cuya edad es superior a los 40 años, pensando erróneamente que el vino es una bebida para gente mayor".

Grave error, puesto que se trata de una bebida que podría tomar cualquier joven universitario.

El problema reside en varios factores que hacen que el vino proyecte una imagen aburrida o demasiado clásica para las generaciones que vienen, y que serán los grandes responsables de que el consumo del vino en España aumente o descienda. Actualmente, nos encontramos en un retroceso que ha provocado un excedente y ventas a precios muy bajos a todo el mundo.

¿De verdad las bodegas quieren seguir en ese estado estancado, pareciendo demasiado clásicas a los jóvenes?

No lo creo, y por ello, hay que apostar por la innovación, por el turismo en las bodegas, abrirlas no solo al selecto grupo que decidas tener ese día en tus instalaciones, sino a todo aquel que quiera conocerte.

El enoturismo se ha convertido en un gran recurso de muchas zonas vinícolas de España para atraer a extranjeros a visitar esa zona, a precios que se podrían aceptar y que engloban visitas, noches de hotel, catas, y más cosas relacionadas con el vino (hasta masajes con cremas que contienen vino). Y aun así, se ven grupos de gente mayor como visitantes más habituales a dichas bodegas.

Ahí es donde entra la innovación y apuesta en la juventud, en abrirles las puertas de la bodega a precios que perfectamente podrían asimilar, en mostrarles cómo se produce el vino y que sientan curiosidad por el proceso, ofrecerles una cata en la que puedan ser partícipes y no solo estén escuchando a una persona decir tantas cualidades de su vino que no entiendan nada mientras habla.

La mejor forma de que la juventud empiece a consumir vino, al igual que consume cerveza u otros tipos de bebidas alcohólicas, es darles una experiencia emocional positiva, de tal manera que la siguiente vez que quieran tomar algo en cualquier bar, recuerden lo bien que se lo pasaron en la visita y decidan probar otro vino, para poder ver cómo es.

Un perfecto ejemplo de una experiencia positiva, es una cata con productos de la zona que dejen un mejor sabor de boca y un recuerdo muy positivo de la visita.

Las experiencias positivas enriquecerán el turismo de bodegas y viñedos en la zona que se atreva a las nuevas tendencias, siempre por supuesto, teniendo en cuenta la tradición y sin dejar de lado a quienes los han seguido durante años.

De esta manera, se podrán lograr aumentos en el consumo de vino entre mayores rangos de edad, y con ello, mejor conocimiento de los productos de la tierra.

Y no solo con visitas se engloba todo lo relacionado con enoturismo, sino que hay muchas más ideas con las que poder acercar a todo aquel que lo desee al mundo del vino, con cenas maridadas, que se preparan entre restaurantes y bodegas, eventos de ferias abiertas a todo el público, muestras en tiendas para que puedan catar antes de comprar.

Al final, sea el modo que sea, el enoturismo es una forma de dar a conocer el vino en cualquiera de sus facetas, abriéndose las bodegas hacia el público y todo aquel que tenga un mínimo de curiosidad por estas.

Y por ello, la juventud es la apuesta que las bodegas deben tener en cuenta para avanzar y no quedarse paradas en lo clásico, pero siempre teniendo en cuenta las raíces y aquello que las llevó a ser un referente de la cultura y gastronomía de la zona.”

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